Las cámaras de video vigilancia que se encuentran funcionando desde hace varios años en la ciudad, al momento no han rendido resultados positivos en los aspectos que dieron origen a su instalación.
Lo anterior luego de una serie de robos y hechos delictuosos ocurridos en la ciudad, que no se han esclarecido, pese a que las cámaras colocadas aquí, aparentemente tienen cobertura en toda la cabecera municipal.
Con frecuencia ocurren accidentes de tránsito con personas lesionadas donde los responsables se dan a la fuga y en ningún momento se producen acciones legales, porque las cámaras de vigilancia no aportan información, pese a que cubren todo el perímetro en la cabecera municipal.
Otros percances y robos domiciliarios, así como a comercios, ocurridos en fechas recientes permanecen en la impunidad, debido a que no hay mayores pistas de los autores de estos ilícitos, lo que refleja un nulo rendimiento de los dispositivos que durante su instalación hace año, provocaron una cuantiosa inversión por parte del gobierno estatal.
Pese a que en la colocación de estas tecnologías se invirtieron más de 40 millones de pesos, al menos en San Fernando, su funcionamiento no ha tenido utilidad en los términos que se ofreció para mejorar en renglón de la seguridad pública, lo que ha terminado por convertir la inversión, en un derroche de los recursos públicos.






