Hay cosas que no tienen explicación, porque se alejan de toda lógica.
Hoy me quiero referir a la compulsiva e iracunda actitud de hombres y mujeres que ejercen el poder con una ambición de dinero que no pueden disfrazar, lo que me recuerda una vieja frase de la sabiduría popular que reza: hay tres cosas en la vida, que no se pueden ocultar: el amor, el dinero y lo… tontejo.
Aquí vemos a una clase política rapaz detentando el poder municipal con una voracidad insaciable; mientras que para el pueblo no hay apoyos para medicamentos y darles eficiencia a los servicios públicos, comenzando por el agua, los que se supone que son servidores del pueblo, se dan una vida de opulencia ofensiva para la población.
Pero no solo es esa hambre insaciable por el dinero.
Aparte de estarse llenando los bolsillos de billetes, están enojados con el pueblo.
Amarran pleitos a mas no poder, cometiendo toda clase de abusos contra la población, no se conforman con robar a manos llenas, además les gusta la camorra callejera.
Pero les quiero decir algo: comenzaron el gobierno municipal 2024- 2027 mal; los dos años de administración han sido un desastre y el que les falta todavía será peor.
¿Pero… saben cuál es el peor año para un presidente municipal?.
El cuarto año; cuando tienen que pagar de su bolsa o de lo que se robaron lo que comen, visten y calzan, después de acostumbrarse a una cómoda vida a costillas del presupuesto… y cuando la auditoria superior, los trae “de la cola”; de todo esto nadie se salva.
Mientras, sigan disfrutando del pleito que es su deporte favorito, que en el pecado llevarán la penitencia.
Y recuerden esto: sus “jilguerillos” de hoy, los que con sus boletines les llenan los oídos de mil, en cuanto dejen el poder, se van a convertir en sus críticos más feroces.
Y si lo dudan… p’al baile vamos.






