La crisis de agua potable que se padece en la mayor parte de la población entrará en desaceleración en las próximas semanas, una vez que pase “la canícula” y las temperaturas sean menos intensas.
Empleados de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado –COMAPA- indicaron lo anterior, añadiendo que durante las últimas semanas han tenido intenso trabajo para llevar a cabo trabajos de reparación en desperfectos del sistema, abasteciendo además con pipas las zonas de la cabecera municipal, ejidos y poblados pesqueros donde se resiente con mayor gravedad la carencia del vital líquido.
Comentaron que será a mediados de septiembre –un mes más- cuando comiencen a disminuir los fuertes calores, bajará porcentaje significativo en la demanda del líquido por parte de los usuarios y habrá un abasto más eficiente, que beneficiará principalmente a las familias que radican en zonas altas de la población.
Los empleados reconocieron que con la infraestructura actual, es fácil que constantemente se presenten desperfecto y aunque existe una disposición constante para resolver las contingencias a la mayor brevedad, el tiempo que los motores se encuentren apagados, provoca que se descarguen las líneas de conducción y la red general de abastecimiento.
Mientras que para reanudar el servicio, las líneas tardan más de 24 horas en volver a llenarse, lo que origina desbasto y malestar entre la población, lo cual es entendible, pero queda fuera de la capacidad de la empresa y del personal técnico, habida cuenta que son impredecibles los desperfectos, que se atienden de inmediato y tardan en resolverse el menor tiempo, de acuerdo a las características de cada una de las fallas.






