La población de San Fernado se encuentra alarmada, tras que ayer se dio la voz de alerta sobre un maniático sexual que opera en sector densamente poblado de la colonia Bellavista Norte, donde a ojos de las mujeres realiza actos de máxima indecencia, reñidos con la moral y las buenas costumbres.
Al surgir ayer la alarma a través de las redes sociales, sobre “las hazañas” de un tal “Wicho”, sujeto de aproximadamente 60 años hostigando con su desnudez y amenazando con arma blanca a las mujeres con la intención de someterlas a sus propósitos, se escucharon todo tipo de comentarios, sobre todo, los que sugieren mantenerlo bajo estrecha vigilancia, debido a que el sector donde radica y opera, es paso obligado de alumnas de primaria y secundaria que radican en la colonia Bellavista Norte y asentamientos contiguos.
Otras personas opinan que la autoridad debe retirar de circulación al tipo indecente, luego que ebrio, drogado, o fuera de sus facultades, es un peligro para las mujeres de la zona y especialmente para adolescentes y niñas que caminan rumbo a la escuela por las calles, donde tiene su domicilio este individuo, que pese a tener familia, no se ocupan de mantenerlo a buen resguardo.
El lugar donde radica el maniático, son las calles Guillermo Prieto e Ignacio Allende, desde donde se muestra semidesnudo y cometiendo actos que ofenden la dignidad de las mujeres, mientras que a la vez, se consideran motivo de alarma, ya que en cualquier momento podría cometer una fechoría mayor.
Aunque la Guardia Estatal, se ha presentado en el sitio donde opera este sujeto, no lo han logrado localizar, ya que una vez que comete los incalificables actos, huye entre los terrenos enmontados que proliferan en esa zona, lo que sugiere que los propietarios deben limpiarlos, para evitar que se conviertan en escondite del depravado.
De acuerdo a la denuncia que circuló ayer, el sexagenario depredador ataca en la zona de la tortillería “Richard”, donde aparece para cometer los actos que atentan contra el pudor y lo definen como un maniático peligroso que requiere ser encerrado para evitar que siga convertido en una riesgo para la población femenil de San Fernando y sobre todo para las niñas y adolescentes., cuando se mueven hacia las escuelas y comercios de esa área de la cabecera municipal.






