Productores agrícolas del norte de Tamaulipas retomarán el dialogo con funcionarios federales y volverán a las movilizaciones pacificas para expresar su inconformidad, ante la negativa para brindarles las soluciones que demandan.
El campo se encuentra en crisis, tan solo en la zona de San Fernando de tres años hasta la fecha han dejado de sembrarse mas de cien mil hectáreas de sorgo y se considera que para el ciclo agrícola “temprano” cuyas siembras habrán de iniciar a partir del próximo 20 de diciembre, otras 40 mil hectáreas más podrían quedar improductivas.
Los agricultores e encuentran en su mayoría endeudados, descapitalizados, sin acceso a créditos, mientras que el precio del sorgo en los últimos años ha descendido por debajo de los 4 mil pesos.
Además enfrentan problemas para la comercialización, ya que sus principales compradores, los industriales, prefieren adquirir sorgo que viene de Estados Unidos de América a un precio menor que el que se produce en este país, sin pago de aranceles y sin cantidad limite.
Ante esta dramática realidad que mantiene a miles de familias subsistiendo penosamente gracias a los apoyos sociales, están exigiendo al gobierno garantizar un precio de seis mil pesos por tonelada y limitar el ingreso de sorgo procedente del vecino país, dando preferencia a la comercialización de la producción nacional del grano rojo.
Guillermo Aguilar Flores dirigente del Frente Estatal de Productores señaló que el próximo martes 20 de octubre se llevará a cabo en la Cd. de México una reunión con grupos de distintas partes del país y autoridades de la Secretaría de Agricultura, buscando avanzar en soluciones de los temas pendientes.
Sin embargo, entre mismos productores del campo regional existe pesimismo y la desconfianza de resultados nulos en las gestiones que se van a realizar y que cíclicamente solo han encontrado respuestas vagas que no han llevado a ninguna solución, por lo que a manera de presión, ya se habla de movilizaciones en distintos puntos del norte de Tamaulipas, para dejar constancia de la inconformidad social que prevalece, por la situación que viven las familias rurales de la entidad.






