La omisión de Petróleos Mexicanos –PEMEX- y la falta de inversión de la empresa Iberoamericana de Hidrocarburos –IHSA- generan un riesgo latente para la seguridad de los habitantes de zonas del campo que habitan comunidades cercanas a “Los Nejos” y de la misma cabecera municipal, luego de los constantes accidentes que se han venido presentando por incumplimiento en las normas básicas de seguridad industrial, que al mismo tiempo ponen en peligro al personal de la empresa.
Ex empleados de IHSA y empresas sub contratadas señalan el constante riesgo de una tragedia por la evasión de protocolos en la materia, que ante la apatía oficial, recomiendan la intervención de organizaciones ambientalistas que tomen en sus manos la situación de alto riesgo que se viene registrando en el municipio de San Fernando Tamaulipas, a consecuencia de la irresponsabilidad de ambas empresas, dedicadas a la explotación de gas natural en pozos localizados a menos de 20 kilómetros de la cabecera municipal.
Con la finalidad de afán de ahorrarse gastos, IHSA no le da el mantenimiento adecuado a sus instalaciones, como quedó comprobado con el evento del 21 de octubre de 2017, ocurrido en el pozo “Nejo 1”, cuando cerca de las seis de la tarde explotó una caldera, por falta de revisión con personal especializado, causando lesiones a varios empleados que fueron atendidos en el Hospital General de San Fernando, mientras que otros fueron llevados en unidades particulares a Cd. Victoria para recibir atención médica, así como daños a vehículos particulares.
En esa ocasión, abusando del poder económico que ostentaba, IHSA ni siquiera informó por escrito a Protección Civil Municipal, en una clara violación de los protocolos de rigor, caso que nunca se dio a conocer de manera concisa a los vecinos de esa zona.
Pero antes, en diciembre del año 2014, re registró una gigantesca fuga de gas en el pozo “Nejo” no. 57 que tardó más de un mes en ser controlada; evento donde también se comprobó que la empresa española, en el afán de ahorrar dinero, omitió cumplir con el mantenimiento y las reglas internacionales de seguridad que rigen la actividad petrolera.
Antes de estas situaciones, vecinos de ejidos que se localizan en comunidades aledañas a la zona de “Los Nejos”, denunciaron el derrame de condensado que había invadido amplias zona de producción de agrícola, “detalle” que había sido ignorado por IHSA, dentro de la secuela de irregularidades en contra de ejidatarios dueños de áreas afectadas con la explotación de gas natural.
En tanto que el 15 de enero del año 2013, una pipa dedicada al transporte de condensado provocó un incendio en el Centro de Manejo de Loquios –CML-. De IHSA localizado ocho kilómetros al oriente de la cabecera municipal de San Fernando rumbo a la lagua madre, por omisiones en los protocolos de seguridad de la compañía iberoamericana.
En el CML se almacenan más de 2 millones de litros de condensado y durante la explosión de la pipa donde el chofer resultó lesionado, provocando el arribo vía aérea de funcionarios de PEMEX, procedentes de Reynosa, estuvo a punto de ocurrir una gigantesca tragedia, dieron a conocer familiares de trabajadores que se encontraban en esos momentos en el perímetro.
Constantes derrames de condensado, fugas de gas y explosiones han ocurrido en “Los Nejos” y en el CML durante los últimos 19 años, como producto de la negligencia de IHSA y la tolerancia de PEMEX, cuyos funcionarios se confabulan para omitir las supervisiones y mantenimiento que requieren las instalaciones, lo que permite que la empresa española registre un fuerte ahorro, a costa de arriesgar la vida de sus trabajadores, de vecinos radicados en ejidos cercanos a los pozos y de habitantes las colonias localizados en el sector oriente de la población.
Ex trabajadores de compañías subsidiarias relatan que hay componentes de los sistemas de de operación que tienen un tiempo de vida útil para evitar que se puedan convertir en un riesgo, sin embargo IHSA en la intención de ahorrar gastos, no lleva a cabo los reemplazos en tiempo y forma, lo que contribuye a incrementar los riesgos de un hecho lamentable, que además de afectar a vecinos de las comunidades vecinas, también constituye un gran riesgo para el personal.






