El puesto de control militar de seguridad permanente “El Ribereño”, popularmente conocido entre los viajeros como “La Coma”, se mantiene bajo un intenso escrutinio público este año debido a los tiempos de espera que provoca, donde automovilistas y operadores de transporte de carga denuncian pérdidas y retrasos severos en sus rutas hacia la frontera norte.
Este complejo operativo se localiza formalmente sobre el kilómetro 134 de la Carretera Federal 101 -Victoria-Matamoros-, dentro del territorio geográfico del municipio de Cruillas, Tamaulipas.
La instalación administrativa y operativamente depende de la Secretaría de la Defensa Nacional -SEDENA-, bajo la jurisdicción de la Octava Zona Militar con base en Reynosa, cuyo propósito original consiste en blindar la frontera norte mediante la detección de armas, dinero ilícito y sustancias prohibidas.
A pesar de los constantes exhortos políticos del Congreso Local y de los planes gubernamentales para agilizar el tránsito, los métodos manuales y minuciosos de revisión siguen generando cuellos de botella.
El transporte de carga es el sector más afectado, ya que los camiones son obligados a pasar por revisiones de motores, carrocerías y mercancía, con retrasos crónicos que forman filas de hasta 10 kilómetros y esperas que en picos de tráfico se extienden desde una hasta seis horas.
Estas es una de las razones de frecuentes accidentes en la zona de San Fernando, luego que los choferes en el ánimo de recuperar el tiempo perdido, imprimen altas velocidades a las unidades, mientras que el retraso y despiertos en lo que llega su turno de revisión, les cobra factura.
También los usuarios de autobuses de pasajeros usuarios expresan malestar frecuente al ser obligados a descender con todas sus pertenencias para inspecciones a pie de carretera, lo que afecta de manera significativa los itinerarios foráneos.
En tanto que vehículos particulares y «paisanos», en temporadas regulares señalan que el cruce toma entre 10 y 40 minutos, pero colapsa dramáticamente durante periodos vacacionales.
El rendimiento histórico de «El Ribereño», con más de una década operando formalmente en este punto neurálgico, ha sido calificado por transportistas y locales como bajo en comparación con las molestias provocadas, en una opinión de los diversos sectores, afirmando que son escasos los decomisos de alto impacto logrados de forma directa en este filtro y mencionan que, cargamentos prohibidos que logran sortear esta aduana militar han sido interceptados kilómetros más adelante, en el punto de revisión de «La Y» al norte de San Fernando.
En tanto que datos sumamente específicos respecto al monto exacto de inversión de su infraestructura original y el número total y preciso de elementos de tropa acuartelados en la base contigua se mantienen bajo reserva oficial por parte de la SEDENA aduciendo motivos de seguridad nacional y táctica en zonas de alto impacto.
La opinión pública y la representación legislativa insisten en que las autoridades castrenses modifiquen las revisiones físicas por el uso intensivo de tecnología no intrusiva de última generación, equilibrando la seguridad del estado con el derecho al libre tránsito eficiente, que con frecuencia se mira interrumpido en ese punto de revisión militar.






