En política el término “piso parejo”, es un espejismo.
Una expresión más acuñada dentro de la retórica, que es el arte del buen hablar, o de la demagogia, que es la mentira dicha en términos seductores.
Pero en los tiempos de elegir candidatos, en todos los partidos, siempre hay decisiones o defunciones anticipadas, que obviamente no son del conocimiento de los interesados y muchos menos de las masas.
Pero aparte, hay políticos de ambos sexos que en tiempos de procesos internos y de elecciones constitucionales, por un absurdo mandato de ley, se mantienen en el poder, con el respectivo manejo de los presupuestos que les dan el poder para hacer campaña… ¡con el uso de recursos públicos!.
Esto sucede en todos los partidos.
Cuando se llegan los tiempos de elegir abanderados no faltan los cándidos, los candidotes y finalmente los candidatos, estos últimos que ya vienen con el visto bueno o una bendición de los altos mandos.
Cuando desde las cupulas partidistas hablan de “piso parejo”, los que entienden de política saben que esto nunca es cierto, porque siempre hay “alguien” que ya trae la candidatura en la bolsa.
Los procesos internos, terminan convertidos en mero circo, maroma y teatro.
Pero no se vale quejarse de esto, porque a nadie le ponen una pistola en la cabeza para que acepte registrarse en busca de una candidatura; quienes lo hacen van por su propia cuenta y riesgo.
Si se meten que será una competencia autentica y con reglas dignas de respeto, al final de la jornada aprenderán que no era como suponían.
Sabiendo esto, hay quienes se atreven a insistir con la misma fe de la primera vez… y en algunos casos la llegan a pegar, pero en la gran mayoría, ya cansados, prefieren desistir.
Suena áspero decirlo, pero en política, “el piso parejo” es un espejismo.
Y algunos y algunas están a punto de comprobarlo en los procesos internos que se han abierto y en los que faltan por venir.
De tal forma que para los que no salgan electos candidatos, no se vale llorar, pero tampoco se vale reírse de ellos.
En los procesos que no salen bien, la ganancia es la experiencia y aquellos que nunca se han medido, no llegarán a entender las delicias y las hieles de esta apasionante actividad.
Pero vuelvo con el termino “piso parejo” para recordar que ese concepto, es un recordatorio maternal para la inteligencia de quienes les dan el uso adecuado a las neuronas.






