Existe un concepto que con el paso del tiempo ha permanecido inalterable en ese apasionante quehacer, que es causa de muchas ilusiones, angustias y decepciones.
La política es de todo tiempo, de todo momento y en todo lugar.
Mas que un precepto, parece que se trata de una receta de éxito.
Porque hay quienes, si quieren ser algo en el mundo de la política; pero no invierten nada, ni siquiera saliva, que es lo más económico que hay dentro de los gastos que no se pueden evitar.
No prenden una veladora, ni siquiera hacen una oración.
Los tibios en la política, se definen como aquellos que se sienten inseguros o derrotados de antemano, los que con su actitud están gritando que quieren llegar a la meta, pero que los carguen hasta allá y que los reciban con la mesa puesta.
Le hago este comentario porque sigo viendo en entusiasmo contagioso del dirigente municipal del PRI en San Fernando ALEJANDRO FRANKLIN MELHEM, haciendo un trabajo donde demuestra esa determinación que solo tienen las personas que están decididas a cumplir sus metas.
¿Que no es fácil?… claro que no: si fuera sencillo, los mediocres lo harían
FRANKLIN MELHEM esta trabajando con un propósito, eso es visible e inocultable, pero también natural y legítimo, con ese derecho que tenemos todas las personas a labrar nuestro destino.
Y no se equivoquen en sus apreciaciones; el mismo sabe que primero es el trabajo y que los demás viene por añadidura; que si no es esta vez, por fortuna tiene la ventaja de ser joven y de saber escuchar y analizar, lo que servirá para acumular una nueva experiencia en cada proceso donde participe.
Tiene a la vez un gran respaldo que muchos conocen y otros no alcanzan a percibir; pero tiene a su lado la mejor consejera y aliada, que con una gran personalidad y una energía que esta generando fuerte sinergia entre la sociedad local, se manera muy sutil y elegante, sin estridencias, mas bien aportando al desarrollo humano de la población local se ha ganado un lugar, fuera de los reflectores políticos, moviéndose entre la principal riqueza del capital social.
Además, ALEJANDRO FRANKLIN MELHEM tiene una personalidad muy propia y bien definida, que no depende de nadie con quien pretendan compararlo cuando desde las sombras sueltan dardos venenosos en su contra; quienes lo conocen saben que es un ser genuino, que tiene como principales características un trato respetuoso, atento y servicial, donde tiene la oportunidad de hacer algo por los demás.
Un día llegará, porque las personas como el, suelen tener éxito, luego que su primer compromiso es consigo mismos.
En su libro “El Alquimista”, un best seller de los últimos tiempos impreso por primera vez en 1988, el afamado escritor brasileño Paulo Coelho dejó esta sentencia: “cuando una persona desea realmente algo, el universo entero conspira para que se pueda realizar su sueño”.






