La canícula como se denomina la temporada más calurosa de verano llegó a su término el pasado 24 de agosto, pero las altas temperaturas no menguan y seguirán prevaleciendo cuando menos por un mes más.
Esta temporada del año que se caracteriza por la cercanía de la tierra con el sol, dio inicio el 14 de julio anterior y hoy llega a su periodo de 40 días, pero los termómetros se mantienen cerca de los 40 grados centígrados con sensación térmica aún mayor.
Generalmente, la canícula deja efectos por las ocho semanas siguientes y es hasta en el mes de octubre cuando las temperaturas suelen ser más benévolas, destacando la presencia del otoño, aunque en esta ocasión, los servicios meteorológicos están poniendo en duda las posibilidades de lluvias.
El cambio climático que se está resintiendo a nivel mundial provoca temperaturas muy extremosas en esta temporada del año y la salida de la canícula no alcanzará a atemperar la ola de intenso calor que se registra en la región, como resultado de una prolongada sequía que mantiene a los ríos y presas en estado crítico.






