Después de la elección de la dirigencia estatal del PAN en Tamaulipas donde GLORIA GARZA JIMÉNEZ y CÉSAR VERASTEGUI OSTOS “El Truko”, ganaron con una contundencia inobjetable y el triunfo ya fue confirmado, el partido “azul” se encuentra enfrascado en lo que ya está encima: el proceso electoral 2026- 2027.
A sabiendas que su principal contrincante, MORENA, ya tiene un paso adelante con la próxima designación de los llamados defensores de la transformación, que serán en automático, los próximos candidatos municipales, a diputados locales y diputados federales en Tamaulipas, el PAN no tiene tiempo para perderlo en escaramuzas internas.
El mismo CÉSAR VERASTEGUI ha convocado a una “operación cicatriz” que pretende sea el antídoto de la división que de manera natural causó la competencia interna y donde, para lograr este propósito, se van a necesitar más que palabras.
La retórica, que significa el arte del buen decir, no puede chocar con los hechos, sin convertirse en riesgo de terminar por fragmentar al PAN en Tamaulipas y dejarlo discapacitado electoralmente, para las elecciones del 2028, donde se elegirá un nuevo Gobernador del Estado.
Y ahí es donde debe manifestarse la sapiencia de “El Truko”, que es quien realmente sabe de política.
En San Fernando por citar un ejemplo, más allá de las bases del panismo que representa poco en números -unos 200 militantes- hay una percepción que se encuentra arraigada dentro de la sociedad y donde la diputada local MARINA RAMÍREZ ANDRADE se encuentra catalogada como la mejor carta de ese partido para contender en las elecciones del 6 de junio próximo, por la presidencia municipal.
Esta opinión procede del trabajo que ha realizado en los últimos años, escuchando a la población y participando en la solución de problemáticas que tienen mucho que ver con el bienestar familiar.
Su actitud ha recibido extensas manifestaciones de afecto de la población, pero además la diputada local y aspirante a la presidencia municipal de San Fernando, tiene un antecedente muy importante a su favor, que cualquiera puede ver, aun cuando la intención sea criticarla.
Ella no se engancha en temas que busquen confrontación; en vez eso, mejor decide actuar.
Finalmente hablan los hechos, en tiempos en que muchos y muchas personas se expresan mal de los políticos porque los conocen muy bien, o porque no los comocen.
Pero MARINA RAMÍREZ no anda buscando donde “gancharse”; su tiempo, sus capacidades y sus recursos los utiliza en resolver lo que puede por su cuenta y esa actitud complace a una sociedad que ya está harta de ver políticos trepados en el ring, mientras que las problemáticas sociales, permanecen abandonadas.
Cuatro años en el Congreso de Tamaulipas le dan también la capacidad y experiencia del manejo de un municipio, desde el uso de los recursos, hasta las políticas públicas, que en mezcla, deben dar una formula eficiente y positiva.
Cuando el pueblo comienza a mencionar un nombre con insistencia, es por algo y esto se puede palpar en zonas rurales, pesqueras y la cabecera municipal, donde MARINA RAMÍREZ es considerada como la candidata natural del PAN a la Presidencia municipal de San Fernando; lo cual se lo ha ganado a pulso y con hechos.
Algo que la dirigencia estatal del PAN debe tomar en cuenta, para no dejar ir la oportunidad de volver a plantar su bandera, en lo alto del palacio municipal.






