A causa de la falta de apoyos oficiales, de los bajos precios que rigen el mercado internacional, plagas y sequias recurrentes, el estado de Tamaulipas y en especial San Fernando, ha dejado de dejar de ser parte de la fortaleza nacional en la producción de sorgo.
Se trata de un grano primordial para la elaboración de alimento balanceado para aves, cerdos y ganado, que para el próximo ciclo “temprano”, podría ser sembrado en una proporción bastante menor a las 200 mil hectáreas y cuyas trillas concluyeron hace apenas unos días.
Productores agrícolas de San Fernando con varias décadas de experiencia en la siembra de sorgo, dijeron que las cosechas de los últimos años no han sido buenas, mientras que los precios dependientes de las condiciones del mercado internacional se han desplomado de manera muy drástica, anulando la posibilidad de obtener utilidades.
Mencionan que las condiciones en que se encuentra el campo en la región de “El Valle de San Fernando” son muy extremosas, con un porcentaje mayor al 70 por ciento de productores sociales y del sector privado, que están descapitalizados y con deudas que les impiden adquirir más créditos con casas semilleros y otras empresas donde se consiguen los insumos para trabajar y sembrar las tierras.
Ante este escenario, miles de productores de los municipios que conforman esta región podrían dejarán de sembrar sus parcelas por la incertidumbre de los precios que van a regir el próximo año, aun cuando existan de momentos condiciones adecuadas para preparar las parcelas, rumbo al próximo ciclo agrícola “temprano”.
En la zona de San Fernando se producían tradicionalmente entre 500 y 700 mil toneladas de sorgo por año en cada ciclo agrícola otoño- invierno, pero para el 2027 existe el riesgo de una producción bastante menor, derivada de la incapacidad de los productores -por falta de dinero- para hacer los trabajos a las tierras y adquirir combustible y semilla, luego que en el último ciclo, les fue muy mal, con un precio por debajo de los 4 mil pesos por tonelada y una producción promedio de dos toneladas por hectárea.
De esta manera, aunque sembrar sorgo en San Fernando se ha convertido en una tradición durante las últimas décadas, existe un alto riesgo para un alto porcentaje de tierras de quedar improductivas para el próximo ciclo “temprano”, lo que h derrumbado el prestigio nacional de San Fernando, que décadas atrás ostentó reconocimiento nacional como “El Granero de México”, por los grandes volúmenes que producía del grano rojo.






