Ante el grave desabasto de agua potable que padece la ciudad y que se mira recrudecido en planteles educativos del nivel básico, padres de familia están optando por no mandar a sus hijos a clases, ante los inconvenientes que implica la falta del vital líquido.
Lo anterior aprovechando que el final ciclo lectivo 2025- 2026 ya está llegando a su fin y que en todos los planteles ya hicieron los exámenes finales, previos a la clausura de cursos y graduaciones escolares.
Desde hace varios meses, en algunas escuelas de la cabecera municipal se están viviendo condiciones dramáticas ante la falta del vital líquido y aunque en algunos casos se ha logrado almacenar agua en tanques a través de pipas, cada vez se hace más difícil adquirir este vital elemento.
Frente al riesgo de un problema sanitario colectivo en las escuelas, las autoridades educativas están dejando al criterio de maestros y padres de familia la decisión de mandar a los educandos a las escuelas, luego que en estas condiciones el riesgo puede ser mayor al beneficio.
Desde hace varias meses que este problema se encuentra latente, lo que ha sido motivo para que autoridades educativas de la región estén dejando manos de los maestros suspender clases o de los padres, decidir si bajo estas condiciones, quieren mandar a sus hijos a cerrar con puntualidad el ciclo escolar.






