Comercios foráneos que funcionan en la ciudad, han provocado la quiebra de cientos de pequeños establecimientos, mientras que otros más languidecen, ante la competencia desleal que representan los grandes consorcios que se asentaron aquí hace ya más de una década.
Vendedores locales consideran que uno de los principales problemas que padece San Fernando se encuentra en el funcionamiento de cadenas comerciales que generan pocos empleos y en cambio, se llevan el circulante que se mueve aquí.
Citan como ejemplo a la cadena de tiendas de convivencia Oxxos, que han arruinado a docenas de negocios de los considerados “changarros”, así como a indeterminada cantidad de expendios de cerveza, por los precios que presentan al público, más baratos, al ser producidas por compañías del mismo grupo industrial que producen esos artículos.
Estas tiendas tienen un promedio de cuatro empleados por negocio, en San Fernando hay cerca de 5 negocios de este tipo funcionando en la cabecera municipal y zonas del campo, pero el número de trabajadores es muy bajo, comparado con el cierre de cientos de negocios tradicionales, de donde se sostenían familias completas.
Lo mismo sucede con Elektra y Coppel, que terminaron por extinguir a varias mueblerías de la ciudad, mientras que otras se sostienen de manera precaria, porque no pueden competir con los precios y ofertas de crédito en estas empresas, que dentro de sus líneas venden muebles para el hogar y prestan servicios bancarios.
También Bodega Aurrerá, está etiquetada como otra de las tiendas causantes del cierre de cientos de negocios dedicados a la venta de víveres empaquetados y productos vegetales, mientras que el total que registran sus ventas, es dinero que se va hacia otras regiones del país.






