La bocanada de oxígeno que recibió el PRI con el resultado de las elecciones en Coahuila del domingo anterior, tuvo un efecto sorprendente a nivel nacional.
Adormecidos corazones tricolores, que tras las últimas derrotas se habían sumergido en el ostracismo, dejando inclusive de ir a votar, salieron de su letargo para proclamar su identidad y convicción partidista.
Un efecto, donde San Fernando no fue la excepción.
El lunes pasado, tras confirmarse la noticia de la victoria arrolladora del tricolor, se veían en las calles, en el saludo y la actitud de un buen número de personas, el gusto por os resultados electorales de un día anterior y los comentarios por todas partes, apuntando a la resurrección de un partido, que le dio años esplendidos al país y que fue abatido por las conductas impropias de gobernantes electos bajo sus siglas.
“A San Fernando le ha ido mejor con el PRI”, es una frase que se puede leer en algunas bardas de la ciudad, donde inclusive con gran sentido de pertenencia, militantes de ese partido se detienen a tomarse la foto del recuerdo.
Pero el verdadero efecto de la elección del domingo anterior, se encuentra ensaber que si puede vencer a Goliat
Operadores priístas de Tamaulipas que contribuyeron al triunfo de ese partido en Coahuila, tienen en su poder el manual de operaciones que se utilizó allá para ganar de la forma que se logró, la aplastante e histórica hazaña electoral.
Mientras que aquí, en territorio el PRI sigue sumando y recuperando militantes y simpatizantes cada día, con un trabajo cara a cara, hablando de frente y simplemente provocando la reflexión, sobre el partido en el poder durante los tiempos de mayor auge y desarrollo nacional y regional.
Al frente de estos trabajos su líder local, el Lic. ALEJANDRO FRANKLIN MELHEM, un personaje de sangre fresca en la política, cordial, bien preparado y muy vehemente, que tiene mucha facilidad para transmitir… y que también sabe escuchar.
Desde ahora, en una participación sin alianzas, la militancia del PRI, así como un grueso segmento de la sociedad local, ya lo miran como próximo candidato de ese partido a la Presidencia Municipal, con las más altas posibilidades de regresar las siglas tricolores al poder local, con la esperanza de volver a pisar la casa del pueblo, con la misma confianza que inspiraban los gobiernos priistas.
FRANKLIN MELHEM es una excelente alternativa, pero ahí mismo en el PRI, si por razones de genero tuviera que ser una mujer, cuentan con la actual regidora y ex diputada local GRISELDA DÁVILA BEAZ, también dirigente del comité municipal campesino, una genuina representante del sector rural y con amplios conocimientos de la administración pública.
Quienes la conocen saben que es una excelente persona, mujer de palabra y de compromisos, que siempre le ha sido leal a su partido, en las buenas, en las malas y en las peores, pero que nunca se ha despegado un ápice de sus convicciones, lo que habla muy bien de su persona y la posiciona como una de las cartas fuertes de ese partido, donde cuenta con una gran simpatía entre la membresía y más allá aun, porque donde quiera que se para, la conocen y tratan con afecto.
Habrá opiniones diferentes y se respetan, pero la política la hacen los políticos; sobre todo, aquellos que le apuestan al resultado de su trabajo y no llegar por compromisos oscuros o favoritismos ajenos a la conveniencia social.






