Las protestas de campesinos del municipio de San Fernando se encaminan a la extinción, por el temor de represalias legales, dijeron productores de sorgo que han participado en las manifestaciones de los últimos años, sin ver resultados de estas expresiones de inconformidad.
Lo anterior, además que ya comprobaron que la capacidad de convocatoria de los líderes es demasiado baja y las estrategias que han urdido no han tenido el menor éxito, productores participantes en las manifestaciones tienen temor de ser sometidos a procesos penales, en caso de llegar a realizar acciones más drásticas.
Ante este escenario, la mayor parte de los campesinos que han formado parte de protestas anteriores, están decididos a no participar más, luego que se encuentran sin dinero y no quieren correr el riesgo de un proceso de tipo penal, que ameritaría, consideraron “meterle dinero bueno al malo”.
Por otra parte, no miran la menor disposición del gobierno federal por llegar a un arreglo en torno a sus demandas de restituir los programas de apoyo al campo y precios justos para las cosechas de sorgo, luego que en ocasiones, con la producción que levantan, no alcanzan ni a cubrir los costos de inversión.
Mientras que para hacer más dramática la situación, por efectos del tratado comercial con Estados Unidos de América y Canadá -T MEC, ingresan al país millones de toneladas de sorgo sin pago de aranceles, dejando desprotegida la comercialización del grano rojo que se cosecha en el país y que constituye el cultivo fuerte en el norte de Tamaulipas, de cuya venta depende el bienestar de cientos de miles de familias.






