La proliferación de piojos se viene resintiendo en escuelas públicas y privadas del municipio, fenómeno que se ha mantenido durante los últimos años, pese a las campañas realizadas en los planteles para abatir esta situación.
Este es un problema derivado de la falta de higiene entre los propios educandos, que está sucediendo en la mayor parte de las escuelas, lo que ha despertado alarma entre personal y padres de familia de las mismas instituciones educativas.
Se trata de una situación penosa porque evidencia falta de higiene, pero a la vez de un problema que se tiene que reconocer y afrontar, para impedir que se siga presentando y que amerita la colaboración de los padres de familia para que revisen las cabezas de sus hijos, de ambos sexos en forma sistemática.
Refieren que aunque es más probable que sean las mujeres quienes por la abundancia de la cabellera pueden desarrollar estos bichos en la cabeza, los varones no están exentos de padecer esta problemática, debido a la convivencia frecuente y la cercanía física con sus compañeras.
Ante esta anomalía es importante que en las escuelas se ejerzan mecanismos periódicos de verificación para que los alumnos que presenten este tipo de problemas sean tratados en los términos que se requieren, aunque sin llegar a excluirlos o provocarles problemas de hostigamiento, con la finalidad de llegar a mantener una población estudiantil sana, porque está comprobado que cuando las personas tienen piojos, estos animales además de la comezón que provocan, consumen energía, lo que impide su concentración en los estudios, redundando en escolapios con problemas para asimilar los conocimientos.






