El desarrollo turístico en la Laguna Madre dentro del municipio de San Fernando, se vislumbra como una alternativa de bienestar y un motor potencial para la economía local, por sus atractivos naturales significativos y aptos para la pesca deportiva, las actividades acuáticas y el ecoturismo sin riesgos, donde la región tiene un considerable potencial, respaldado por la belleza de parajes naturales semi vírgenes y una cálida atención humana ,que se demuestra en el trato a los visitantes durante las temporadas vacacionales.
Las autoridades estatales han mostrado interés en impulsar el desarrollo y la promoción turística de manera incluyente, buscando transformar estas áreas de oportunidad en beneficios tangibles para las comunidades localizadas a la ribera del gigantesco cuerpo de agua hipersalino.
Federico Santiago Cruz, con mas de 30 años en la captura de pescados y mariscos, señaló que es tiempo de buscar otras alternativas para no depender por completo del tema de la pesca; en Veracruz su estado natal hay muchos lugares bastante parecidos a la laguna madre, donde sus habitantes viven mas del turismo que de atrapar especies acuáticas.
Años atrás empresarios regios habían mostrado intereses por construir hoteles y restaurantes a la orilla de la laguna junto con algunos atractivos para las familias, una especie de turismo económico en un primer paso, viendo la gran oportunidad que representaba la playa de mar, que se localiza a unos 20 minutos de tierra firme. Pero llegaron los tiempos de la inseguridad -2010- y todos esos planes se fueron al olvido.
Hoy ya se miran condiciones para reanudar proyectos de inversión y convertir a la laguna madre en San Fernando en un destino turistico, aunque se requiere de más promoción entre el sector empresarial, comenzando por el norte de Tamaulipas y Nuevo León, regiones donde son conocidos los atractivos naturales de la laguna madre.
La llegada de turistas durante todo el año y no solo en temporadas de Semana Santa y vacaciones de primavera- verano incrementaría la demanda de servicios y productos locales, como alimentos (especies marinas comercializadas a precios módicos), alojamiento y actividades recreativas, fortaleciendo la economía local.
El modelo natural se caracteriza por aprovechar los atractivos naturales y poner en valor la identidad local, favoreciendo que la población capitalice las oportunidades de negocio, como parte de una modalidad de turismo mas económica, que los sitios tradicionales.






