La temporada de huracanes y tormentas tropicales en el Océano Atlántico, Golfo de México y el Mar Caribe dará inicio el próximo lunes 1 de junio, para terminar el 30 de noviembre, es decir un periodo de seis meses en que la región estará bajo el riesgo de sufrir una contingencia mete reológica de esa naturaleza.
El municipio de San Fernando tiene zonas de riesgo durante huracanes y tormentas tropicales que ya han ocurrido en años recientes provocando fuerte devastación, sobre todo en comunidades pesqueras y rurales que han sufrido los embates de fenómenos que se han caracterizado por la violencia de los vientos.
Muchos recuerdan los efectos que causó en el municipio el huracán “Gilberto” de categoría 5, aquel 15 de septiembre de 1988, cuyos efectos se resintieron por varias horas, mientras que al amanecer del día siguiente era posible observar todo un escenario de destrucción que dejó a su paso, dejando cuantiosos daños en bodegas de granos, casas habitación y la infraestructura eléctrica y telefónica principalmente, con ráfagas de viento superiores a los 300 kilómetros por hora.
Otro huracán que fue devastador en San Fernando fue el “Emily” categoría 3, el 20 de junio del 2005, que con vientos de hasta 240 kilómetros por hora, arrasó con la comunidad rural “El Barrancón del Tio Blas” y provoco daños en varias comunidades rurales de la región.
Más recientes, San Fernando fue impactado el 30 de junio de 2010 por el huracán “Alex”, que provocó severas inundaciones en el municipio, así como la tormenta tropical “Fernand” que tocó tierra en Tamaulipas el 4 de diciembre de 2019 y cuyos remanentes provocaron una declaratoria de alerta máxima para este municipio.
De acuerdo a los pronósticos de servicios especializados, este año podrían formarse varios huracanes que con ruta a ingresar al Golfo de México y golpear en las costas de Tamaulipas, lo que está provocando que organismos de Protección Civil Estatal y en los municipios costeros ya se estén programando las primeras reuniones a efecto de prevenir cualquier posible impacto y estar en condiciones de proteger la integridad de la población que radica en las áreas más vulnerables.






