La “ocurrencia” de la diputada morenista de San Fernando SILVIA ISABEL CHÁVEZ GARAY por la propuesta ante el Congreso de Tamaulipas, que ya aprobada, para que los maestros se conviertan en “socorristas” en las escuelas, para atender emergencias médicas, provocó una abierta repulsión de arte de los trabajadores de la educación.
Resulta que ahora, ´por decisión del Congreso de Tamaulipas, los maestros tienen la obligación de convertirse en paramédicos de padecimientos repentinos de los alumnos o en accidentes durante el horario escolar.
Lo que siempre han realizado por sentido común y responsabilidad moral, ahora a propuesta de la diputada morenista de San Fernando, adquiere el rango de obligación.
Lo que a simple vista parece algo inofensivo, supondrá el riesgo de responsabilidades penales en contra de maestros y maestras, que ante una situación de emergencia con sus alumnos, por nerviosismo o miedo, no sean capaces de tomar una decisión.
Hay personas adultas que se desmayan con tan solo ver la sangre y eso incluye a maestras y maestros.
Mientras que en contraparte, si un maestro o maestra deciden mover a un alumno herido o desmayado, víctima de un infarto o de un “golpe de calor” por mencionar algunos posibles casos y algo sale mal en perjuicio del educando, la responsabilidad también se podrá aplicar a los mentores.
¿Pero quién les dijo a los diputados, sobre todo a la diputada SILVA ISABEL CHÁVEZ GARAY que puede ser una obligación de los maestros hacerse cargo de este tipo de situaciones de manera obligatoria?.
Que se entienda, maestras y maestros van a las escuelas a instruir, a dar clases, a capacitar académicamente a los alumnos para alentar su desarrollo humano.
Nunca tampoco se ha visto que, en caso de una emergencia, de las que son frecuentes en las escuelas, debido principalmente a la inquietud de niños y adolescentes, cuando ocurre un hecho que ponga en riesgo la salud o la vida, los maestros se queden con las brazos cruzados; siempre hacen algo.
¿Por qué ahora someterlos a una obligación arbitraria?.
A los maestros y maestras les van a dar un curso de primeros auxilios cada semestre según la propuesta aprobada por los diputados de Tamaulipas, pero eso es un decir, porque siempre ocurre que las palabras se las lleva el viento.
Y en las escuelas del nivel básico ¿tienen botiquines siquiera?.
Con todo respeto, pero a la diputada que presentó esta propuesta que puede llegar a provocar un conflicto entre el Congreso de Tamaulipas y la Secretaría de Educación con el SNTE, le quedaría mejor moverse en otros temas.
Por ejemplo, recordando que su profesión es de Ingeniero Ambientalista, bien podría promover que la comisión de desarrollo sustentable del Congreso de Tamaulipas, o la que corresponda, venga a San Fernando y verifique la planta tratadora de aguas negras donde se depositan las aguas negras y toxicas que salen de los campos petroleros en San Fernando y que se van casi “crudas” al rio Conchos, mientras que la empresa IHSA encargada de la explotación de los recursos naturales del sub suelo, se pasa por el arco del triunfo todas las normas nacionales e internacionales.
¡Ah!… me olvidaba que la diputada CHÁVEZ GARAY ha sido muchos años empleada de IHSA, entonces ni pensarlo que pueda hacer algo contra sus intereses, además que tienen familia que labora en la misma empresa.
Entonces por ahí no. ¿Pero que tal si sale a dar su apoyo para que el sorgo sea declarado como grano básico, para conseguir que de esta manera pueda tener un precio justo para los productores del campo?.
Cuando se presentó esa propuesta en el Congreso de Tamaulipas, la diputada morenista de San Fernando, quien procede de un ejido de este municipio y viene de una familia de agricultores… ¡votó en contra!.
Como hay personas que pierden las oportunidades de oro que les da la vida, sin pensar de manera sensata en hacer algo que realmente sirva a sus semejantes, pero sobre todo a su sector y su misma familia, vecinos y amigos de toda la vida.
Porque votar en contra de la propuesta de conseguir la clasificación de grano básico para el sorgo, es algo que solo tiene un nombre: traición al campo.
¿Y cómo era el lema de MORENA?






