El secretario de seguridad y protección ciudadana en el país OMAR HAMID GARCÍA HARFUCH es uno de los personajes más populares y aclamados en el país.
Los golpes que ha dado a la delincuencia a través de los distintos cargos que ha tenido, hasta el que ocupa en la actualidad, lo definen como un hombre de mucho valor al atreverse a enfrentar a la delincuencia organizada, a la vez que demuestra contar con recursos tecnológicos avanzados para la investigación, que lo han llevado a tener sonados y espectaculares triunfos.
Sin duda, es uno de los funcionarios más reconocidos de México.
Su buena relación con las autoridades de los Estados Unidos de América, con quienes ha colaborado y viceversa en contra de las organizaciones criminales, lo hacen ver como el principal funcionario mexicano aliado del gobierno del vecino país.
De hecho, se ha dicho que está en los planes, impulsarlo para la candidatura presidencial, aunque no sea parte del grupo original del líder moral de MORENA, el ex Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, se le considera el personaje de mas confianza en el equipo de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO… con el aval del vecino país del norte.
Pero hace días, el super policía HARFUCH cometió un desliz muy visible, que no coincide con la inteligencia natural que ha demostrado en otros casos.
Cuando le preguntaron que si tenia conocimiento o algún indicio de las relaciones del Gobernador de Sinaloa RUBÉN ROCHA MOYA con las organizaciones criminales de esa entidad… ¡dijo que no!.
Que en todo el tiempo que ha pasado haciendo investigaciones en Sinaloa, nunca tuvo un indicio en este sentido.
Algo muy raro en un investigador de su calibre, que además se mueve con información de primera mano de autoridades del gobierno americano.
Se puede entender que necesita guardar las apariencias, aun que el mismo hubiera aportado datos para la causa que se sigue contra el gobernador con licencia y nueve funcionarios mas de ese estado, pero para la percepción nacional, ese detalle no pasó por alto.
No faltaron quienes dijeron que se trata de un desconocimiento sospechoso, aunque su respuesta se vio desvanecida ante otros acontecimientos que surgieron en tropel y jalaron más la atención de los mexicanos.
Sin embargo, ahí se aprecia un detalle; el alto funcionario federal y prospecto para la candidatura presidencial deberá cuidar mas sus expresiones publicas para no echar abajo esa imagen portentosa de un policía inteligente, con alta dosis de valor y dotado de herramientas profesionales, que le han servido para hacerse de un sólido prestigio.
El riesgo es que finalmente, se determine -como es muy posible- que el ex gobernador ROCHA MOYA si está metido en esos trotes y es responsable de lo que se le acusa.
Y que el super policía de México, en todo el tiempo que lleva prácticamente instalado en Sinaloa… ¡nunca se dio cuenta de nada!.






