Los habitantes de San Fernando podrían pasar por uno de los peores años de los últimos tiempos en materia de abasto de agua potable, ya que la producción del vital elemento en las zonas de captación es insuficiente para resolver las demandas de la población, por lo que urge que los usuarios hagan conciencia y se preparen para hacer frente a las contingencias que vienen.
Los pronósticos meteorológicos que se ciernen sobre la región para los meses de mayor consumo en el año son desalentadores ya que se espera una sequía prolongada e insuficientes lluvias, se requiere que la población se mantenga enterada para que se tomen las previsiones del caso.
A la par con una suficiente producción del vital líquido, el sistema es antiguo y presenta constantes fallas, lo que provoca interrupciones constantes, mientras que los frecuentes problemas con la electricidad terminan por colapsar este servicio, básico para la supervivencia y bienestar de las familias.
En la cabecera municipal, al menos el 40 por ciento de los hogares padece problemas con la interrupción del servicio de agua potable de manera frecuente por distintas causas, mientras que hay zonas de la ciudad donde por semanas se presenta un desabasto total, que obliga a las familias a buscar servicios de los llamados “piperos”, para resolver esta necesidad apremiante.
Lo anterior con costo directo a su economía, mientras que la carencia del servicio en sus hogares no exime a los usuarios de la obligación de pagar los recibos que llegan cada mes, situación que al menos en dos décadas se ha mantenido como causa de inconformidad social, pero sin encontrar respuesta a los reclamos.






