Agricultores de la región temen que en la temporada de cosecha de sorgo les apliquen fuertes descuentos, al entregar en las recibas de sorgo que funcionan de manera tradicional, principalmente en el municipio de San Fernando, situación que se ha vuelto un vicio.
Anualmente los abusos han diezmado las utilidades de productores del campo, que se encuentran a merced de los acopiadores, de los cuales, una buena parte tienen antecedentes como abusivos en la báscula, humedad del grano y otras normas, que se traducen en descuentos para los agricultores.
Señalan que en algunos centros de acopio se aplican descuentos superiores a los 20 grados de humedad, lo que es calificado como injusto por los productores, luego que esto representa una reducción muy sensible en el pago de las cosechas, mientras que ellos con su experiencia natural, saben que el grande no contiene esos porcentajes.
Los descuentos que sufren los productores de sorgo en las compras, son un agregado a las condiciones que enfrentan en el proceso de comercialización, luego que en las bodegas de granos, “jinetean” al máximo los pagos bajo el menor pretexto.
La situación se ha convertido en un martirio años tras año, mientras que los agricultores no cuentan con verificaciones oportunas de la PROFECO y ni siquiera tienen ya el comité de supervisión y vigilancia que hace algunos años se encargaba de prevenir y combatir abusos de los acopiadores.
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