Ya que la veda del camarón se encuentra próxima e entrar en vigencia en la laguna madre, pescadores de larga trayectoria en ese medio señalan que debe cambiarse el periodo de prohibición de captura del recurso pesquero, porque la propia naturaleza se encarga de ponerlo a salvo de la mano del hombre.
Pescadores de varias décadas de experiencia indicaron que durante “la canícula”, en el periodo más caliente del año, comprendido entre el mes de julio y agosto, los camarones huyen a las profundidades para evitar morir por la temperatura que alcanzan las aguas en la superficie y esta acción los salva de ser atrapados.
Mencionan que desde hace años las organizaciones pesqueras se encuentran pidiendo que respecto a la laguna madre, la veda del camarón se decrete en el mismo periodo de “la canícula”, cuando los camarones están escondidos en el fango para no morir por lo caliente de las aguas.
Sin embargo y pese a las reiteradas peticiones de las cooperativas pesqueras del norte de Tamaulipas, con el afán de favorecer a los dueños de la flota camaronera del Golfo de México, las autoridades federales mantienen desde hace más de 30 años una veda que comienza en los últimos días de mayo, justo antes de la “corrida” de crustáceos más abundante, de cada año.
Para este 2026, se encuentra considerado que en la última semana de mayo comience la veda de camarón en aguas de la laguna madre, con vigencia de 40 días, en que los pescadores deberán abstenerse de capturar esta especie, bajo riesgo de sufrir fuertes amonestaciones económicas en caso de ser sorprendidos violando la disposición de carácter federal y observancia estrictamente obligatoria.






