Debido a diferentes factores, pero principalmente a la sequía e insolvencia económica de los productores del campo, en el actual ciclo agrícola conocido como “Temprano” se quedarán sin sembrar cerca de 90 mil hectáreas de sorgo en la región de Méndez y San Fernando.
Se trata del segundo año de la historia reciente en el agro regional, que se queda sembrar una superficie de esa magnitud y que en esta ocasión, incidió de manera categórica la falta de recursos económicos para sembrar en los predios donde las tierras se quedaron preparadas, esperando las lluvias que llegaron tarde, en consonancia con el calendario oficial.
En El valle de San Fernando se siembran cerca de 270 mil hectáreas del grano y en este ciclo fueron de acuerdo a fuentes dignas de crédito 190 mil hectáreas, las que se están cultivando, lo que representará una cifra importante en la reducción de la producción de esta gramínea, a registrarse en la próxima cosecha.
Las bodegas de nueva cuenta no habilitaron a la mayor parte de los productores debido a que la mayor parte de estas empresas vienen cargando también con fuertes rezagos con los bancos, lo que influyó de manera contundente para dejar en la ociosidad cerca de 90 mil hectáreas en esta zona del norte del estado.
El panorama que presenta el campo es angustiante, por las condiciones del mercado y la persistente sequía que están incidiendo en un pronóstico poco alentador para la próxima cosecha de sorgo, lo que requiere de aplicar mecanismos de emergencia en apoyo de miles de agricultores que enfrentan otro año muy complicado que para muchos será ruinoso.






