La captura de especies acuáticas en la laguna madre y el Golfo de México no siempre es exitosa, lo que lleva a familias de los pescadores a pasar por verdaderas tribulaciones, mientras que por ninguna parte miran los apoyos oficiales que antes, fueron un verdadero respaldar para su bienestar en los tiempos más difíciles.
Vecinos de los poblados pesqueros dijeron a Encuesta que la situación que atraviesan es precaria, luego que es baja la captura de crustáceos y las especies de escama se atrapan en cantidades menores, de tal suerte que sus ingresos se han reducido en forma considerable.
Pescadores y sus familias echan de menos los apoyos alimenticios y de otros tipos que les daban anteriormente para sobrellevar con más tranquilidad la temporada de vedas de algunos pescados y mariscos.
Al respecto señalan que cada año sufren para poder inscribir a los chamacos en las escuelas, pagar cuotas de ingreso, comprar uniformes y útiles escolares, obligándolos a recurrir a la casa de empeño que funciona en San Fernando.
También recuerdan que se implementaban jornadas de empleo temporal que permitían a las familias obtener algunos ingresos para resolver necesidades básicas, programas que ya no existen y que ahora, se encuentran indefensas ante situaciones difíciles que tienen que enfrentar por su propia cuenta y que representan angustias, sobre todo cuando algún miembro de la familia, llega a enfermarse y hay que cubrir costos de la atención profesional y compra de medicamentos.






