La crisis hídrica en San Fernando ha alcanzado niveles críticos este agonizante marzo de 2026, dejando a miles de familias en una situación de vulnerabilidad extrema, ya que el servicio se ha transformado en un desabasto de alto impacto, que obliga a los residentes a buscar alternativas desesperadas para cubrir sus necesidades básicas de higiene que se refleja en los sanitarios y que alcanza a tener efectos sensibles en la elaboración de alimentos..
Esta problemática se ha visto agravada recientemente por constantes fallas en la infraestructura eléctrica, ya que egún reportes de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado -COMAPA-, los apagones y variaciones de voltaje atribuidos a la CFE han colapsado los sistemas de bombeo, impidiendo que el líquido llegue a las zonas más altas de la cabecera municipal.
A nivel estatal, el municipio ha sido colocado en semáforo amarillo (nivel preventivo) por la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Bienestar Social, reflejando una disponibilidad limitada que ya afecta el día a día de la población, mientras otros municipios vecinos ya se encuentran en alerta roja, en San Fernando la incertidumbre crece ante el temor de que las fuentes de abastecimiento sigan descendiendo durante la temporada de estiaje.
El impacto social es evidente en las calles, donde el acarreo de agua en tambos y camionetas se ha vuelto la rutina diaria para los jefes de familia, donde los habitantes describen este escenario como un «viacrucis» constante, pues además del esfuerzo físico y el tiempo invertido, deben enfrentar el costo extra que representa la compra de agua embotellada o el pago de pipas privadas para subsistir.
Ante esta emergencia, la ciudadanía exige a las autoridades municipales soluciones de fondo, sin que hasta el momento exista un proyecto técnico que alimente las esperanzas de la población mas castigada por este deficiencia, sobre una solución definitiva en tiempos próximos para la solución de esta grave problemática que inhibe el bienestar de miles de familias, afectando su calidad de vida, mientras que la población mas vulnerable, mira sus males empeorar, ante la crisis de abasto de agua en sus hogares, que ni siquiera las permite tener una higiene personal adecuada.






