Con la idea de mejorar la economía de las familias del campo, se puede que regresar a formas que durante muchos años fueron tradicionales en la cultura de esta región, como son las engordas en traspatio de cerdos, aves y cabras y aprovechar los derivados para el autoconsumo e inclusive, para ejercer una actividad comercial.
Tiempo atrás se promovió que familias de San Fernando pudieran adoptar de nueva cuenta estas actividades, considerando que las engordas constituyen fuentes generosas de ingresos para las familias, desde sus lugares de residencia, sin encontrar eco entre las personas que habitan en la ciudad y comunidades rurales.
Con este esquema se pueden criar en los terrenos donde radican las familias gallinas, cerdos, cabras que pueden servir para darle un valor agregado al sorgo, cultivo principal de esta región y que representa la base de un alimento balanceado para la engorda de animales que se consumen entre la población.
Dentro de la cadena alimenticia producto de las engordas de traspatio es factible la producción de huevos, chorizo, asaderas y otros productos comestibles que tienen demanda en los mercados de la región y hasta en el extranjero, debido a la calidad de mano de obra como son preparados, en base a recetas originales y de forma artesanal.
En las “engordas”, se pueden ocupar los hijos de familias que han egresado de las escuelas agropecuarias del municipio y que debido a la falta de ofertas de empleo, enfrentan escenarios difíciles, que se pueden revertir mediante una actitud emprendedora, tomando como procedimiento básico una parte de la cultura regional que se han extinguido al paso del tiempo, aprovechando que tanto en colonias de la cabecera municipal como en hogares de los ejidos, cuentan con superficies de terreno que les facilitan ejercer esa actividad.






