Pese a que se trata de ajustes subterráneos de baja intensidad, que ni siquiera llegan a ser notados por las personas, los movimientos telúricos que se vienen registrando en San Fernando han provocado cuarteaduras en las paredes de miles de viviendas.
Personas afectadas por los efectos que están provocando aquí las explotaciones petroleras y que de acuerdo a las opiniones de expertos, son causa de los movimientos sísmicos que se han presentado en los últimos años, manifiestan que antes del inicio de estas actividades no existían este tipo de daños en las casas- habitación.
En todas las colonias y en la zona centro de la ciudad se pueden ver estos detalles en paredes de casas y bardas, pero donde se manifiesta de manera más abierta esta situación, es en los ejidos donde se encuentran cerca los pozos de PEMEX, revelan estudios al respecto.
En áreas del campo, hay derrumbes en cientos de pozos, generados por la actividad petrolera, que está dejando destrucción y contaminación, que ya se mira en superficies que cada temporada, dejan de producir lo normal en cultivos tradicionales.
Afectados señalan que sin ningún control, PEMEX se ha dedicada a la perforación de cientos de pozos en la región en busca de gas, usando además mecanismos que causan graves perjuicios a los mantos freáticos y que contribuyen al debilitamiento de las placas de rocas localizadas en el subsuelo.
Aunque desde hace varios años que se escuchan quejas en este sentido y los señalamientos apuntan a una responsabilidad por parte de PEMEX, ninguna organización social ha realizado una denuncia formal para que se paguen o reparen los daños, mientras que las dependencias oficiales con facultades para intervenir en estos casos, simplemente se han limitado a ignorar la situación, aduciendo que mientras no existan quejas formales, no pueden hacer nada.






