Hablar de la relación comercial entre Mexico y los estados Unidos de América, es un tema bastante prolijo.
Como potencia económica y bélica, Estados Unidos es un vecino al que hay que tratar “con pinzas”, porque herir su sensibilidad implica restricciones, invasiones militares y un sin fin de consecuencias en contra de la economía nacional y obviamente de la estabilidad social, de un pueblo que no tiene nada que ver con las relaciones diplomáticas, pero que al final paga por los platos rotos.
Le comento esto, porque llegan noticias de la tibia intervención del Secretario de Economía MARCELO EBRARD en la revisión del tratado comercial con los países de America del Norte, que recién dio inicio y donde México -en teoría- pretende modificaciones para la reducción de aranceles y mejorar las condiciones del campo, que hoy sufre por las agresivas e injustas políticas internacionales, donde EUA es siempre “el ganón” y nuestro país, se lleva la peor parte de la conocida “ley del embudo”.
Se sabe que MARCELO EBRARD está prácticamente relegado del dialogo y en esas condiciones ¿que le puede esperar a México?.
Sin tocar el tema de los impuestos del acero, la industria automotriz, las exportaciones ganaderas, la minería y todo lo que está supeditado a las decisiones e imposiciones del vecino país, hablando simplemente del tema de los granos… ¿seguirá entrando sorgo a granel a México, sin limites y sin pago de aranceles?.
Porque en la actualidad así es, lo que ha dado como resultado parte de la situación ruinosa en que se encuentra el campo y donde los productores no encuentran una salida.
Permitir de manera incondicional que se vendan y consuman los granos producidos en Estados Unidos de America, mientras que en México no hay mercado para la producción nacional… ¿no es una forma de subordinación?.
El campo de México está agonizante y la esperanza de los productores es que en la revisión del T MEC este año se ajusten algunos aspectos que vengan a equilibrar la balanza comercial y ante todo, que se asegure primero la venta de la cosecha nacional, pero si resulta que al emisario de México en esa ronda de negociaciones, ni siquiera lo dejan hablar… ¿qué beneficios podrá conseguir?.
Muy atentos porque un desaire de esta naturaleza puede encerrar un mensaje mayor.
Algunos lo entienden así: mientras que el Gobierno de Mexico proclama a los cuatro vientos la ayuda humanitaria que realiza hacia el régimen cubano, que el Presidente DONALD TRUMP mantiene arrinconado… EUA le pone trabas a México, en un dialogo vital para la economía y la estabilidad nacional, por tratarse de nuestro principal socio comercial.
Esta bien que hay que ser humanistas y solidarios, pero primero hay que pensar en los de casa, para no convertirnos en “candil de la calle”.






