En el corazón de San Fernando, el ejido Francisco Villa, considerado como el más extenso del país, con una extensión mayor a las 23 mil hectáreas, una buena parte de sus habitantes revivieron el pasado sábado los tiempos de gloria para el sector campesino, cuando el PRI gobernaba en Mexico y había condiciones muy favorables para las familias del campo.
Hasta esa comunidad llegó BRUNO DÍAZ LARA, dirigente estatal del partido tricolor, acompañado por la Lic. JULIANNA ROSARIO GARZA RINCONES y el dirigente tricolor en San Fernando ALEJANDRO FRANKLIN MELHEM para convivir con las familias de la comunidad y trazar una ruta hacia el futuro, sustentada en el dialogo y el entendimiento, sobre lo que no funciona y que por supervivencia, tiene que cambiar.
Podrán decir que la visita tiene un interés ante la inminencia de los tiempos políticos y la respuesta sería que si, porque todo en este mundo y principalmente en estos momentos, todo lo que se hace, contiene la necesidad de un beneficio, eso obra en todos y para todos.
Sin embargo, no hay un partido en Tamaulipas en estos momentos con la dinámica del PRI, interesado y decidido a llegar a la célula social, con argumentos que demuestran lógica y ejemplos aplastantes sobre el desarrollo que vivió el país y en especial esta región del norte de Tamaulipas, bajo sus siglas.
Y la respuesta de la sociedad es muy alentadora, por una simple y sencilla razón; la gente quiere que la escuchen, hablar de sus problemas y sus necesidades y es ahí, donde dirigentes de otros partidos, no han siquiera intentado abandonar la comodidad de sus oficinas para revolverse con el pueblo y oírlo.
Lo he comentado en varias ocasiones: las redes sociales ayudan, pero no resuelven y además… ahora son aliadas y en un abrir y cerrar de ojos, enemigas agresivas de proyectos que se construyen a distancia, pensando que el pueblo es tonto y sobre todo, que no tiene memoria.
La existencia de esos partidos es virtual, igual que su “modelo” de penetración ideológica, que se reduce al uso de las nuevas tecnologías, mientras que el trabajo en territorio, lo tienen abandonado.
A todas luces, el PRI en Tamaulipas está resurgiendo de sus cenizas y San Fernando es un ejemplo de un trabajo comprometido, sustentado en el trato directo y constante, cara a cara de su dirigencia municipal y de la estatal, que en lo que va del año, ha convertido a este municipio en una parada obligatoria dentro del trabajo itinerante que se desarrolla con verdaderas ganas de hacer algo que fructifique.
Cuando una persona realmente desea algo, todo el universo conspira para lograrlo.
Lo saque de un libro del escritor brasileño PABLO COELHO, porque es esta es una frase de vida; para que los objetivos cuajen, hay que abrazar las ideas y las acciones con determinación y aquí se mira esa enjundia por llegar a la meta con una calificación aprobatoria, que haga que el esfuerzo valga la pena.
Así, mientras que en otros partidos duermen el sueño de los justos, pensando que tienen todo bajo control, en el PRI Tamaulipas no se duermen y aprovechan esa indolencia de los competidores para ganar terreno y abonar a sus propósitos de recuperar la fuerza electoral que mantuvieron por cerca de un siglo y de cuyos efectos hay constancia viva, plena y material de los avances que se registraron en todos los ámbitos de la vida nacional, en beneficio de la ciudadanía.
No tengo que recordarlos cuales son esos logros, porque usted bien lo sabe cada que se para frente a una escuela, un hospital, estadio, o la mayor parte de las calles pavimentadas, mientras que en el campo, la nostalgia hace presa de los productores cuando se acuerdan de los programas que sirvieron muchos años para ayudarlos a mantener una vida digna, mientras ellos correspondían con toda su energía, produciendo los alimentos para sostener la soberanía alimentaria del país.






