Los pequeños y medianos productores de Nuevo Laredo tienen ahora mayores oportunidades de crecimiento gracias al programa “Mejoramiento Ganadero NLD”, una iniciativa, impulsada por el Gobierno Municipal, busca dinamizar la economía del campo facilitando la adquisición de ejemplares de alta calidad genética, lo que permite elevar directamente la productividad y la rentabilidad de los hatos locales.
En representación de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, la secretaria de Desarrollo Económico, Lorena Cavazos Muñoz, encabezó el evento de entrega; en su intervención, la funcionaria destacó que este esquema es fundamental para el desarrollo sostenible del sector, asegurando que invertir en genética es fortalecer la economía rural y consolidar al municipio como un referente en producción ganadera.
Por tercer año consecutivo, este programa se implementa con el objetivo de transformar la calidad de los hatos en la ciudad. La estrategia no solo busca incrementar la producción, sino también preservar recursos genéticos esenciales, mantener razas adaptadas a las condiciones climáticas de la región e integrar sementales de alto registro que garanticen un ganado más competitivo.
Desde su lanzamiento en 2024, el programa ha mantenido una tendencia ascendente en su alcance: tras beneficiar a 30 ganaderos en su primera edición y a 40 en 2025, para este 2026 se otorgarán apoyos para la compra de 30 sementales bovinos, destacando que cada ejemplar tiene un valor aproximado de 50 mil pesos, de los cuales el Municipio aporta el 50 por ciento, facilitando así la inversión del productor.
Como innovación en esta tercera etapa, se ha puesto en marcha un programa piloto que consiste en la entrega de cinco lotes de tres vaquillas cada uno, con un valor comercial de 100 mil pesos por unidad, manteniendo el esquema de coparticipación donde el Gobierno Municipal absorbe la mitad del costo total para incentivar la capitalización de las unidades de producción.
El objetivo central de estas acciones es robustecer la estructura ganadera local para que la carne producida en la región cumpla con los estándares internacionales de exportación, ya que al elevar la calidad del producto final, se asegura un mejor posicionamiento en el mercado, contribuyendo al crecimiento económico de las familias que dependen directamente de esta actividad primaria.
Bajo este esquema los beneficios del programa se extienden hacia la profesionalización del sector y la promoción del bienestar animal, en ejercicio donde el mejoramiento genético permite obtener animales más eficientes con menores costos de mantenimiento, mayor sostenibilidad ambiental y una seguridad alimentaria reforzada, optimizando el retorno de inversión para los productores beneficiados.






