El sector comercial de San Fernando es un fiel reflejo de la desaceleración económica que se vive en la región, provocada por diferentes factores que impactan de manera directa en los ingresos de las familias y el circulante promedio.
Estudios sobre este tema, arrojan que actividades primarias como la agricultura y la pesca se encuentran pasando por malos momentos; el tema del campo por las condiciones que provocan los mercados internacionales sobre precios de los granos y otros factores, mientras que en el rubro de la captura de especies acuáticas con fines comerciales, el invierno siempre merma esa actividad.
La explotación energética en la zona de “Los Nejos” se encuentra también muy disminuida, en tanto que fuentes de trabajo que en tiempos recientes fueron concedidas a residentes de esta localidad se encuentran suspendidas, luego que la empresa a cargo de la explotación de hidrocarburos, se encuentra trabajando a un nivel muy bajo de su capacidad.
Otro de los aspectos que afectan directamente la economía de San Fernando es la parálisis en que se ubica la venta de vehículos, que ante la cancelación del decreto de regularización ha impactado de manera negativa, siendo esta una fuente de ingresos que en los últimos años ha sido la principal fortaleza de San Fernando, de donde han sobrevivido miles de familias.
Esta desaceleración que se manifiesta en las calles de la población desiertas y en los comercios con ausencia de clientes en los porcentajes habituales se ha ido incrementando en el segundo mes del año, aunque con optimismo algunos comerciantes señalan que se trata de la tradicional cuesta de enero y que al comenzar marzo, se podrá observar una recuperación de la economía local.






