EGIDIO TORRE CANTÚ se encuentra en el basurero de la historia, “gracias” a la muy cuestionada gestión que encabezó como Gobernador de Tamaulipas, donde dejó amplia constancia de ineptitud, falta de interés y compromiso para dar la cara por los tamaulipecos, durante los tiempos más feroces de la violencia en el estado (2011-2016), donde además el saqueo a las arcas del estado, fue brutal y desmedido.
Su llegada al poder es totalmente conocida. La suerte se cruzó en su camino cuando alevosos criminales dieron muerte a “su hermanito”, como el mismo llamaba al Dr. RODOLFO TORRE CANTÚ y el entonces Gobernador EUGENIO JAVIER HERNÁNDEZ FLORES, de quien había sido suplente en la Presidencia Municipal de Cd. Victoria, decidió que fuera registrado como candidato del PRI, para aprovechar los apellidos, porque las boletas electorales ya estaban impresas.
En todo su sexenio, nunca se dieron a conocer datos reveladores de la muerte del Dr. RODOLFO TORRE y sus acompañantes; su hermano el Gobernador, el que se encumbró a partir de la tragedia, pasó “por boba” ese tema.
Durante su periodo Tamaulipas fue un autentico baño de sangre, pese a que se destinaron miles de millones de pesos, supuestamente para combatir la inseguridad; dinero que ni siquiera era auditado, porque hasta los fiscalizadores de la federación tenían miedo venir a Tamaulipas, para realizar las comprobaciones de rutina, lo que permitió un saqueo descarado y desmedido de los recursos públicos.
La violencia, siempre fue la excusa para todo.
En uno de los mas conocidos episodios que reflejan su actuación al frente de los poderes de Tamaulipas, recuerdan cuando un grupo de comerciantes de la zona centro de Cd. Victoria. Amigos y conocidos de toda la vida, le fueron a pedir ayuda, porque la delincuencia los estaba extorsionando.
Señalan que alisándose el grueso mostachón les respondió: “no puedo hacer nada por ustedes, los que puedan pagar lo que les están pidiendo, paguen”. De ese tamaño su capacidad para gobernar y defender a los tamaulipecos.
Al terminar su periodo se mudó a vivir a una especie de palacio, en San Pedro N.L., el paraíso de los acaudalados de México y hasta de otros países; seguramente para que no se hicieran chismes sobre la opulencia desbordada que se convirtió en su hábitat, al dejar los poderes del estado.
Ahí ha permanecido agazapado, pero no invernando; de alguna manera sigue moviendo algunos hilos de la política en Tamaulipas y hasta allá van a verlo sus paisanos, amigos y ex colaboradores, que son convocados, porque es muy claro, que no todos tienen la gracia de ser invitados a la mesa del señor.
Claramente no está armando un proyecto estatal para competir contra el partido en el poder; sino que está reuniendo su propia “pedacera” política para sumarla al proyecto de MORENA y en esta forma, asegurar que seguirá siendo impune a la acción de la justicia.
En las fotografías siempre luce una sonrisa radiante, con la felicidad de quien es inocente de todo mal y que ha convertido su actuación en un modelo de vida.
Pero esa risa puede ser también se sorna, después de que su amigo EUGENIO JAVER HERNÁNDEZ FLORES estuvo varios años en la cárcel por presuntos delitos cometidos en su mandato como Gobernador, mientras que otro, FRANCISO GARCÍA CABEZA DE VACA se encuentra a un paso de correr la misma suerte.
Es decir, el que le heredó el poder y, a quien le entregó el poder, se han visto envueltos en líos muy gruesos, mientras que a él, no lo tocan ni con el pétalo de una rosa.
¿Será que en el nuevo modelo de la política nacional, ya existe “el crimen perfecto”?.






