El momento que vive el país, dista mucho de ser un escenario de armonía y conciliaciones.
Cerramos la semana anterior con el espectáculo difundido en redes sociales y medios tradicionales, sobre el cese fulminante y expulsión a través de la fuerza publica de sus propias oficinas de MAX ARRIAGA, ahora ex Director General de Materiales Educativos de la Secretaria de Educación Publica en el país, quien de acuerdo a las versiones mas socorridas, se negaba a aceptar la destitución en el cargo y se encontraba, prácticamente atrincherado en sus oficinas, de donde fue extraído por la policía.
Quien ordenó su destitución argumentando incompetencia y seguir políticas dañinas para la educación fue nada menos que el ex dirigente nacional de MORENA y actualmente Secretario de Educación Pública en el país MARIO MORENO DELGADO, aunque corren otras versiones, que sugieren temas derivados de conflictos viscerales.
Y cuando la perra es brava… ahí están los resultados.
Ahora que viendo el tema de la educación y el contenido de los libros de texto que MAX ARRIAGA, aparentemente pretendía modificar para darles un contenido de carácter comunista, se puede decir que este personaje que viene desde los tiempos del ex Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, no le ha dado a ese ámbito tan importante en la vida nacional, una definición que sirva para reforzar el aprovechamiento escolar, los valores cívicos, ni el enfoque sobre los cambios que están viviendo las nuevas generaciones a nivel mundial, donde incluya el rol preagónico que han jugado las mujeres en el desarrollo generacional.
Pero eso de sacarlo con la fuerza publica de sus oficinas…. Algo que al menos en los tiempos recientes, no tiene referente, porque no se trató de un desalojo, donde estuviera de por medio un mandato judicial.
Pero este no es mas que otro botón de la camisa y sucedió dentro del ámbito oficial.
Porque en lo político, en las grandes ligas que arropan a la 4T, también hay desavenencias muy notorias que van a surtir efecto nocivo sobre la evolución de las políticas de estado que se encuentran inmersas en la consolidación programada, para asegurar que MORENA siga gobernando al país durante al menos algunos sexenios más.
Al interior de ese partido, se libra una lucha encarnizada por hacer valer los cotos de poder que nacieron en el sexenio de AMLO y que fueron heredados bajo el concepto de una casta divina con facultades para decidir el rumbo del país en los aspectos mas importantes, queriendo pasar por alto que México tiene una nueva jefa de estado, que es a quien deben rendirle cuentas, pleitesía y sobre todo, obediencia plena y ciega.
Está en puerta la aprobación de la reforma electoral, que presenta como principal contexto, eliminar cargos plurinominales para que MORENA pueda tener el control absoluto del Congreso de la Union y en consecuencia, seguir gobernando bajo las normas de la 4T, pero hay cabecillas de grupos al interior de ese mismo partido, que en el animo de restarle poder, para demostrar que se esta equivocando con ellos, aconsejan a lideres de las fracciones parlamentarias hasta ahora aliadas, a no aceptar la parte medular de las enmiendas que se encuentran en puerta.
Y volvemos lo mismo… cuando la perra es brava.
No se diga el revuelo nacional que ha levantado la publicación del libro “Ni venganza, ni perdón” con información del ex consejero jurídico presidencial del sexenio pasado JULIO SCHERER IBARRA y la pluma del periodista JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ donde desnudan situaciones muy complejas del palacio nacional, que tienen que ver con corrupción, amiguismos y sobre todo, con mucho “huachicol fiscal”, donde quedan expuestos nombres de influyentes asesores, obra que sin duda, tuvo el visto bueno de “alguien” con el suficiente poder para exacerbar el alboroto en que está sumergido el país.
El mensaje es claro; le están diciendo a la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM que los acuerdos son para respetarse, al igual que los amigos y aliados, porque de alguna manera todos han estado en el mismo barco y han tenido que remar con todas sus energías, para llevar el proyecto al puerto donde se encuentra ahora.
Esto es en lo doméstico, que no es problema menor, porque en la medición de fuerza, se pueden dar muchos daños frontales y colaterales, agudizar las migrañas de quien tiene la responsabilidad de establecer las políticas internacionales y comerciales que lleven a México por buen camino, tras las presiones del gobierno americano que representan muy dolorosas consecuencias, en materia de soberanía nacional, que paulatinamente van haciendo que Mexico, afloje el cuerpo.
Todavía se mantiene el conflicto por la llamada ayuda humanitaria a Cuba y ya está encima la revisión del T MEC, donde el vecino país, va por todo lo que le falta del sometimiento y la explotación comercial, un acuerdo donde los productores de México, podrían quedar en las peores condiciones de las que han vivido en las últimas décadas.






