La falta de inversión en obra pública e privada ha generado un panorama desolador para los trabajadores de la industria de la construcción en el municipio de San Fernando; ante la escasez de proyectos y la apremiante necesidad económica, numerosos obreros se han visto forzados a aceptar remuneraciones por debajo del valor de mercado por sus servicios, comprometiendo el sustento de sus familias.
Representantes del gremio, incluyendo albañiles, plomeros, carpinteros y electricistas, reportan una oferta laboral mínima, limitada a contratos esporádicos y de corta duración por parte de particulares. Esta situación precaria no permite cubrir las necesidades básicas familiares, persistiendo la inestabilidad económica en los hogares de los trabajadores.
La nula reactivación económica en el inicio de 2026 ha exacerbado la problemática, empujando a los obreros al subempleo en actividades ajenas a sus oficios. El sector se mantiene a la expectativa de un cambio de tendencia, con la esperanza de que el segundo semestre del año, posiblemente tras el ciclo de cosechas, traiga consigo la reactivación de las obras actualmente paralizadas por la falta de circulante.
Faustino López Guillén, albañil local, expresó su preocupación por la falta de menciones oficiales sobre nuevos proyectos de construcción. La incertidumbre prevalece entre los trabajadores, quienes dependen de una reactivación económica que, hasta el momento, no presenta señales claras en el horizonte.






