De acuerdo a lo que se dijo en los últimos días del calendario oficial hábil del 2025, el pasado 12 de enero se retomaría el dialogo entre altos funcionarios federales y lideres agrarios vara ver el tema del campo y obviamente, en este caso, el problema del bajo precio del sorgo.
Al momento existe nula información pública al respecto, ni siquiera se ha comentado si se reinició el dialogo, o los avances en la solución de esta problemática, que además de afectar a miles de familias de productores agrícolas, es una amenaza para la soberanía alimentaria.
Sobra decir que el problema del ruinoso precio del sorgo ya cobró sus primeras victimas; basta con ver las superficies que no se van a sembrar en San Fernando y el norte de Tamaulipas en el ciclo agrícola “temprano” que se encuentra en marcha.
¿La causa?… los productores no tienen recursos para sembrar, no hay créditos en bancos ni casas proveedoras, pero aunque los tuvieran, la incertidumbre del precio, frena cualquier intento por sembrar este cereal, que constituye la materia prima base, para la elaboración de alimento balanceado para aves y mamíferos que aportan la carne, leche, huevos, entre otros alimentos, que llegan a las mesas de los mexicanos.
En estos momentos, México vive una situación ríspida con su principal socio y verdugo comercial; el gobierno de los Estados Unidos de America, por razones distintas al Tratado de Libre Comercio -T MEC- donde se incluye el tema del sorgo, que se importa de ese país, sin pago de aranceles, a un precio más bajo que el de producción nacional y sin límites de importaciones.
¡Que tiene que ver con el sorgo?… mucho y tal vez nada.
Mucho porque el gobierno mexicano tiene temas de importancia capital para el bienestar nacional, que lo tienen indefenso ante las políticas del vecino país del norte.
Y nada, porque el precio del sorgo, no está relacionado con narcoterrorismo, ni asunto alguno de los que mantienen la relación entre Mexico y EUA, en condiciones de máxima vulnerabilidad.
En estos momentos, lo primero es arreglar que Mexico no sea objeto de una intervención militar y que su soberanía no sea violentada desde ningún ángulo, donde al mundo le quede claro, que como fuerza bélica nuestra nación no tiene mucho para defender, ante un país experto en guerras, sabotajes y atentados de cualquier índole.
Ahorita el asunto estaconcentrado en suavizar los amagos del gobierno americano; no es momento para decirle que hay que reformar el T MEC para suavizar en impacto nocivo que representa para el precio de los granos en México y sus efectos perniciosos en el bienestar de las familias del campo.
Hay muchos aspectos escondidos detrás de las cámaras, que no se miran.
Pero con todos esos antecedentes que son materia de especialistas, sigue pendiente la solución del precio del sorgo y los apoyos que los productores del campo han venido exigiendo durante los últimos siete años, simplemente porque los conflictos bilaterales o internacionales no son ningún consuelo, mucho menos una solución, para quienes hacen producir las tierras y que desde hace algunos años, cada vez, están en peores condiciones.






