Con el inicio oficial de las temporadas de cacería de aves y venado «cola blanca», la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ha desplegado un operativo de vigilancia intensiva en las zonas cinegéticas de la región.
El objetivo primordial de estas incursiones es supervisar de cerca la actividad para erradicar cualquier práctica ilegal que atente contra el equilibrio ecológico, garantizando que el aprovechamiento de las especies se realice bajo estrictos estándares de legalidad.
Actualmente, San Fernando se ha convertido en el epicentro de esta actividad, recibiendo una importante afluencia de cazadores extranjeros, principalmente estadounidenses, donde los deportistas se enfocan en la captura de codorniz y guajolote silvestre, especies cuya temporada se mantendrá abierta hasta el 28 de febrero de 2026, donde esta afluencia de visitantes internacionales subraya la relevancia de la zona en el calendario cinegético oficial.
De manera paralela, la región reporta la llegada de turistas provenientes de Canadá, diversas ciudades de Estados Unidos y otros estados de la República Mexicana, atraídos por la emblemática cacería del venado «cola blanca». Según las disposiciones vigentes, el periodo permitido para la caza de este ejemplar se extenderá hasta el 21 de febrero del próximo año, lo que representa una ventana de tiempo crucial para la economía del turismo cinegético local.
Para asegurar que esta derrama económica no comprometa la fauna, los inspectores de la PROFEPA mantienen jornadas de revisión constantes y durante estas inspecciones, se verifica que los cazadores porten sus permisos actualizados y que el armamento utilizado esté debidamente registrado.
Con estas medidas, coordinadas con la Dirección de Vida Silvestre del Estado, se busca fomentar una cacería racional y sustentable que respete las cuotas establecidas por las autoridades federales.






