Una crisis económica sin precedentes en el sector agrícola de San Fernando ha encendido las alarmas: miles de productores, principalmente sociales, enfrentan una insolvencia que impedirá sembrar cerca del 30% de la superficie dedicada al sorgo en el próximo ciclo agrícola “temprano”.
Expertos locales lamentan que, por primera vez en la historia reciente, una extensión de terreno de tales dimensiones -cerca de 90 mil hectáreas- quede inactiva, lo que augura una merma significativa en la producción anual de la región y de todo «El Valle de San Fernando», previendo que las consecuencias impactarán directamente la economía familiar y el comercio local, generando un llamado urgente a las instituciones gubernamentales para prevenir los daños.
Actualmente, se gestionan estrategias entre el estado y la federación para establecer un sistema de compra de coberturas que garantice un precio justo a los agricultores, protegiéndolos de las caídas bruscas del mercado como la experimentada este año.
La esperanza ahora radica en observar cómo se comporta el mercado internacional tras las cosechas de Brasil, Argentina y Estados Unidos, principales productores del continente que marcan el precio internacional del grano rojo, mientras que el sorgo que se produce en el vecino país entra a México sin pago de aranceles y un costo menor al nacional, lo que ha terminado por arruinar a quienes se dedican a producir este cereal, al no poder sostener una competencia en condiciones de equilibrio y estar supeditados a las normas desventajosas de un tratado comercial con los países del norte.






