Con la proximidad de las festividades navideñas y de fin de año, el municipio de San Fernando ha comenzado a recibir a cientos de sus originarios residentes en diversas localidades de Estados Unidos, inyectando un notable dinamismo a la vida comunitaria y fortaleciendo los ingresos del comercio local.
La afluencia de connacionales, visible desde la semana anterior, es un bálsamo económico esperado por los comerciantes, quienes reportan un repunte en sus ventas, abarcando desde alimentos hasta servicios, hasta incrementos en expendio de gasolina.
La derrama económica generada por los visitantes es crucial para la economía local, que suele experimentar periodos de ventas bajas durante el resto del año, mientras que la presencia de los paisanos no solo se traduce en un impulso financiero, sino que también reaviva el tejido social y familiar del municipio, con emotivos reencuentros que marcan el inicio de la temporada festiva.
En este ambiente de afectuosa convivencia, las familias se preparan para compartir tradiciones y momentos especiales, haciendo que las calles y establecimientos de San Fernando muestren una actividad inusual y bienvenida.
Sin embargo, el viaje de retorno a casa no está exento de desafíos y amargos episodios. Muchos de los paisanos consultados han expresado quejas y denuncias por extorsiones, las cuales, aseguran, comienzan desde su ingreso al país en las aduanas y se recrudecen en los retenes carreteros.
Estos señalamientos de corrupción ensombrecen la alegría de los visitantes, generando un ambiente de desconfianza hacia las autoridades.
Entre las corporaciones más señaladas por los afectados se encuentra la Guardia Estatal, cuyos elementos son acusados de realizar revisiones excesivas y solicitar «cuotas voluntarias» o sobornos para permitirles continuar su camino sin contratiempos.
A pesar de los operativos de seguridad implementados por las autoridades estatales y federales, como el «Operativo Especial de Invierno 2025 Héroes Paisanos», las prácticas abusivas persisten, minando la confianza en las instituciones.
Esta situación ha llevado a que un número considerable de paisanos reconsidere o descarte por completo la idea de regresar a México en futuras ocasiones, privando al municipio de una derrama económica y social vital.
Las autoridades, tanto locales como federales, han exhortado a los afectados a formalizar sus denuncias ante las instancias correspondientes para combatir estas irregularidades, sin embargo por miedo a un daño mayor o para no perder tiempo, prefieren hacer caso omiso de los abusos, que en esta época del año se multiplican por miles.
El Gobierno de Tamaulipas, en coordinación con el Instituto Nacional de Migración (INM), ha puesto a disposición recursos para que los connacionales reporten cualquier abuso a través del programa Héroes Paisanos, aunque al momento después de varios días de su apertura y de haber iniciado el flujo de compatriotas a esta región, no existe una sola denuncia, aunque las redes sociales están plagas de comentarios acusando la voracidad de los elementos policiacos.






