Un triste caso, desgarrador, de una jovencita de 24 años, residente de la colonia México de San Fernando, que padece crisis epilépticas y sobrevive en condiciones de alto apremio, que requieren de la solidaridad social y todo el humanismo posible, por el trauma que enfrenta con otros miembros de su familia, mereció emotivas y muy gratificantes muestras de apoyo, lo que demuestra que no todo esta perdido en este mundo de contradicciones y que hay personas muy buenas, dispuestas a tender la mano, a quienes realmente lo necesitan.
De esta manera, VICTORIA, la protagonista central de este drama, verá cambios importantes en la situación que viene enfrentando; desde mejor atención para su salud, hasta arreglos en la vivienda donde radica y que no le ofrece condiciones de bienestar.
Uno de los primeros ofrecimientos de ayuda, lo recibió del señor PEPE LOZANO, quien de manera muy espontanea, al ver la publicación en el periódico Encuesta sobre esta situación, se manifestó a favor de dar su ayuda y de inmediato, su equipo de trabajo, se constituyó con la familia de la persona enferma, para establecer los mecanismos de ayuda.
Los comentarios en redes sociales, además de bendiciones y ofrecimientos de ayuda, fueron también de asesoría para encontrar atención medica adecuada, como parte de las obligaciones de instituciones oficiales, a quienes corresponde brindar sus servicios ante este tipo de casos.
Pero que lamentablemente no lo hacen cuando van pidiendo esa atención, mucho menos se ocupan de localizar los casos de mayor necesidad. Triste pero cierto.
Se pudo ver la efervescencia en torno a un tema que merece y amerita de la participación social, mas allá de las funestas desavenencias políticas que se padecen en San Fernando, como parte de una incultura que se ha venido arraigando al paso del tiempo.
Se vio también la vocación de funcionarios públicos, con espíritu de servidores de la nación, con la presencia del Ing. ANGEL FLORES ARAUJO en la dirección de VICTORIA, platicando con su familia sobre el apoyo que ha venido recibiendo desde hace tres años por parte del programa para personas con discapacidad y su incorporación a otros programas, que serán importantes para un cuidado más puntual y profesional de su salud.
Casos como este devuelven la fe en la humanidad.
No todo está perdido en tiempos donde la frivolidad ha sentado sus rales, alejando a las personas de los problemas, que dieron origen a la formación de las sociedades.
En los primeros tiempos, los seres vivían como ermitaños, aislados unos de otros, hasta que las calamidades les hicieron entender que el agrupamiento era la mejor manera de hacer frente a los problemas comunes; así fue como nacieron las sociedades. Con esa idea, que al paso del tiempo se ha ido perdiendo.
Un reconocimiento para todas personas que han demostrado su buen corazón y empatía con los mas necesitados y sobre todo que VICTORIA sea bien atendida y en un futuro cercano, logre salir totalmente de la enfermedad que la consume.
Finalmente, un drama se ha convertido en el punto de convergencia de nobles propósitos y acciones, algo que se puede definir como un triunfo de la humanidad, en una época dende la insensibilidad ha cobrado tal fuerza que mientras en un hogar velan a un finado, el vecino es capaz de tener la música en el más alto volumen.
Sigamos así; a nadie le hace daño darle ayuda al prójimo.






