La salida al escenario del ex Presidente de México ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR se da en momentos de profunda efervescencia nacional, donde el encono entre la fuerzas políticas y sociales y la federación está llegando a sus niveles máximos.
El engrudo se les está haciendo bolas en la cúspide del poder; el gobierno tiene el dinero y el poder, es cierto, pero la armonía nacional está muy quebrantada.
En esos términos debió andar el país en los años previos a 1810 y 1910, cuando se produjeron las dos transformaciones anteriores, solo que ahora, no es con machetes ni carabinas, sino con pura tecnología digital e inteligencia artificial; de ambos lados.
Sectores muy definidos de la sociedad en contra de las políticas oficiales y la parte gubernamental defendiendo, aunque basta con abrir el teléfono para comenzar a ver como la paliza digital, anda en términos de 10 a uno.
Lo que significa que las inconformidades son reales y que van más allá de patrocinios del PRIAN, como le llaman en los medios oficiales a la competencia política, que de ser cierto lo que dicen los emblemáticos de MORENA, entonces deberá ser muy grande y preocupante la capacidad de sus contrincantes, para armar tanto revuelo nacional.
Y ¡aguas!… Porque no todas las encuestas dicen lo mismo; hay porcentajes desde un 80 por aprobación presidencial… hasta un 20 por ciento!.
Y en ese escenario sale al ruedo LÓPEZ OBRADOR con su libro “Grandeza”, una obra de incierto interés popular, pero además me permito recordarle que de acuerdo a estudios que vienen de tiempo atrás, en México quienes más leen, son las personas de clase media.
Los de la clase alta siempre enfrascados en hacer más dinero y la clase baja, es decir la de menos ingresos, ocupada y preocupada todo el tiempo por los gastos del hogar, así que, aunque se imprima por millones, los gobiernos estatales compren por cientos de miles y se distribuyan de manera gratuita entre la población, no muchos llegarán a conocer el contenido de esa obra.
Sin embargo, se estima que ha sido el pretexto ideal para que el ex Presidente salga a la luz pública a defender de las amenazas que se ciernen sobre la Cuarta Transformación y de ser así, significa que miran riesgos, más allá de los que el propio pueblo “noble y sabio” percibe.
El tabasqueño ya soltó la voz; volverá a la política nacional para defender a la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM, a la democracia y la Cuarta Transformación… aunque esto equivaldría a retomar nuevamente el poder en sus manos; es decir abandonar las bambalinas para acaudillar una lucha donde sería el general supremo de las huestes morenistas.
Lo que le permitiría reacomodar sus fichas y dictar las nuevas estrategias de la política nacional, o sea de facto, volver a colocarse la banda presidencial… esta vez sin foto oficial.
Y sin que puedan decir que se trata de una reelección.






