El rastro municipal de San Fernando ha sido señalado como un potencial foco de contaminación y un riesgo para la salud pública debido a las deplorables condiciones sanitarias, la falta de equipo adecuado y el escaso personal.
La situación genera alarma entre la población, pues las reses sacrificadas en estas instalaciones son destinadas al consumo en los hogares del municipio.
Diversas fuentes y propietarios de carnicerías han coincidido en la necesidad de modernizar o incluso clausurar la actual «casa de matanza».
Reportes previos indican que el sacrificio de animales se realiza en condiciones que no cumplen con las normas sanitarias básicas, incluyendo la matanza en el piso debido a la falta de ganchos adecuados para los canales.
Las instalaciones carecen de un sistema de refrigeración y transporte de carne adecuado, lo que, sumado a las altas temperaturas de la región, aumenta el riesgo de descomposición y contaminación del producto antes de llegar a las carnicerías. Además, se ha reportado la presencia de fosas provisionales al aire libre con olores fétidos, lo que provoca contaminación ambiental y molestias a los vecinos de la colonia Tamaulipas, donde se ubica el inmueble.
Otro punto crítico es la falta de personal suficiente y la ausencia de certificaciones de salud requeridas. Se ha observado que los empleados no siempre portan la indumentaria reglamentaria de sanidad, lo que contraviene las normas oficiales y expone aún más la cadena alimenticia.
Pese a la urgencia de estos problemas de salud pública, existe una percepción generalizada de que la presidencia municipal no ha querido invertir lo suficiente para remediar la situación de fondo. Si bien se han realizado labores de limpieza general y desmonte en las instalaciones recientemente, estas acciones se consideran «pañitos calientes» que no resuelven la necesidad de una infraestructura moderna y funcional, con estándares de calidad rigurosos.
La comunidad y los comerciantes locales hacen un llamado urgente a las autoridades de la Secretaría de Salud estatal y municipal para que realicen inspecciones rigurosas. La población demanda una solución definitiva, ya sea la modernización integral del rastro o la construcción de nuevas instalaciones tipo TIF (Tipo Inspección Federal), para garantizar que la carne que consumen las familias de San Fernando sea segura y confiable.






