Con el objetivo de garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros, las autoridades federales han programado el inicio de una nueva etapa de veda para la lisa, liseta y lebrancha en las aguas de la Laguna Madre, efectiva a partir del 1 de diciembre.
Esta es la tercera ocasión en el año que se aplica esta medida regulatoria. El ciclo de veda abarca previamente los meses de febrero, y el periodo entre septiembre y noviembre.
Pescadores de la región han sido notificados sobre la prohibición de captura y si bien la medida es crucial para la preservación biológica de las especies, el sector pesquero ha manifestado su preocupación por el impacto económico que tendrá la suspensión de actividades durante el mes de diciembre, dada la abundancia de la lisa en el ecosistema lagunario y la proximidad de la temporada invernal.
La lisa es la especie más abundante del vaso lacustre más grande de Latinoamérica, sin esta captura y con las temperaturas frías que dificultan la pesca de otros productos, el panorama para el cierre del año es sombrío.






