Para aminorar la falta de empleos que padece el municipio, la venta de comida se ha convertido en una excelente alternativa que cada día demuestra los efectos de la voluntad inquebrantable de una sociedad que no está de brazos cruzados, ante las necesidades constantes que padecen sus hogares.
Frente al desempleo que se padece en la ciudad, los negocios de comida siguen proliferando, como parte de la decisión de personas y familias enteras, que miran en esta actividad una forma honesta y efectiva de obtener ingresos.
En los últimos meses se ha visto la apertura de varios establecimientos de este tipo, algunos de manera formal y otros con instalaciones mínimas, inclusive en la vía publica, pero que finalmente todos venden, creando un mercadeo que favorece liquidez de recursos en la población.
Comercios de pizzas, comida china, cocina económica tipo casera, restaurantes de mariscos, fondas de antojitos y taquerías entre otros, están funcionando con buenos resultados, en un esfuerzo por generar ingresos para fortalecer la economía de las familias.
En la ciudad no hay son empleos, convirtiéndose en un grave problema social que afecta la estabilidad económica y emocional de cientos o miles de familias, pero también se miran ejemplos de tenacidad, como los que exhiben día a día los trabajadores y dueños de estos negocios de comida, en un ejercicio que le da vigor a la sociedad local y manda un mensaje, del deseo de superación de sus habitantes.






