Reprobado por la Iglesia Católica porque hace reverencia a la muerte, el diablo y las brujas, el Halloween una festividad que está próxima a celebrarse ante la alegría de niños y jóvenes de San Fernando, que muestra ansiedad por su llegada el próximo viernes 31 de octubre.
En esta fecha es cuando se celebra lo que también se conoce como “noche de brujas”, en que se recrea un escenario, que en algunas zonas del norte de México compite con las festividades de “Los Fieles Difuntos”, que se celebran los días 1 y 2 de cada mes de noviembre.
En Halloween, los niños y niñas usan disfraces macabros, con máscaras de monstruos, brujas y aspectos diabólicos, a la vez que piden golosinas en comercios, domicilios particulares y la vía pública, en muchas ocasiones acompañados por sus padres o personas adultas.
De esta manera, un festejo invasivo se ha ido adentrando en la cultura del pueblo mexicano, mientras que la Iglesia Católica advierte que se trata de rituales alejados por completo de la aprobación eclesiástica, que no representan tampoco la identidad de un pueblo, considerado a nivel mundial como católico por excelencia.
En otras religiones también descalifican la celebración de Halloween por considerar que lejos de aportar algo positivo a la humanidad, crea un escenario de enajenación que incuba conductas que con el paso del tiempo pueden convertirse en perversiones entre las personas.
En breve, en San Fernando algunos comercios lucirán ya anuncios de la festividad anticatólica que tendrá lugar el 31 de octubre, donde las calles de la ciudad se verán atestadas de pequeños disfrazados que saldrán a pedir golosinas, como parte de una cultura que al paso del tiempo se va consolidando en amplias regiones del país.






