El proyecto de instalación de granjas de ostiones que se había anunciado años atrás en el área de la Laguna Madre, desde Soto La Marina, hasta San Fernando y Matamoros ha quedado olvidado, pese a que en su momento se habló de ser un tena viable y estratégico para el desarrollo económico de la región.
Expertos ostrícolas realizaron el reconocimiento de las zonas más aptas en aguas de la laguna madre para iniciar con estos proyectos que habrían de convertirse en detonantes de la economía de las comunidades pesqueras asentadas a la ribera del vaso lacustre.
Este proyecto presentaba la oportunidad de crecimiento a las cooperativas pesqueras donde podrían participar todos los interesados en incursionar en esta actividad, que presentaba excelentes condiciones para el desarrollo económico.
A través de la instalación de granjas ostrícolas se podría dar un manejo tecnificado de este recurso pesquero, con el consiguiente beneficio para los productores, que de esta manera contarían con una alternativa para el desarrollo en condiciones de máxima sustentabilidad ambiental.
Para la implementación de este programa ostrícola se habló de recursos que no se habían aprovechado al cien por ciento por lo que se habían diseñado mecanismos para darle rentabilidad a través de un proceso que además aseguraba un producto de excelente calidad nutricional.
En varias regiones del país, especialmente en el Pacifico, existen granjas de ostiones, donde son cultivados por pescadores locales y vendidos a precios que dejan excelentes oportunidades, al tratarse de un recurso pesquero de buena calidad, criado bajo los mejores estándares de higiene y ofertado en diferentes presentaciones que facilitan su venta al público.






