Cientos de personas de todas las edades, principalmente niños, se preparan para participar este día en la celebración del acto conocido como “Halloween”, mientras que la iglesia católica está advirtiendo de la incongruencia de una celebración que se contrapone con las enseñanzas teológicas.
En “Halloween”, disfrazan a los menores de diablos y brujas y se decoran las casas y comercios con calaveras, calabazas de siniestra sonrisa, gatos negros, vampiros, y demás decoración tenebrosa, en una celebración pagana donde se festeja a la muerte, las tinieblas, el miedo, lo monstruoso, repulsivo, el diablo y todo lo opuesto a las divinidades cristianas.
“En los últimos años nos hemos dejado engañar por la publicidad y por el comercio, que nos ha hecho creer que es divertido vestir a los niños de ‘diablitos’ y a las niñas de ‘brujitas’ y colgar en nuestras casas toda clase de artículos de horror”, dijo la señora Catalina Castro Gómez residente de la zona centro en San Fernando.
Por su parte, la iglesia refiere que el diablo “no es un personaje simpático y mucho menos un invento, su existencia es dogma de fe de la Iglesia Católica, que afirma de él que es un ser personal espiritual, enemigo de Dios, promotor del mal, que sólo busca nuestra perdición”.
Por ello, invita a los fieles a “celebrar la vida, no la muerte; el bien, no el mal; el amor y la paz de Dios”.
“Expresemos nuestra fe en que, con ayuda de Dios, el bien siempre triunfa sobre el mal, los buenos le ganan a los malos y la luz derrota la oscuridad”.






