Manifestaciones pacíficas, bloqueos carreteros, reuniones, de todo se ha ensayado en el tema del campo, sin que se puedan dar soluciones a las exigencias de los productores… ¿Indiferencia del gobierno? Es cierto.
Pero también es cierto que hay indiferencia entre el grueso de los productores afectados con la falta de apoyos al campo y los bajos precios de las cosechas.
Reunir menos de 150 productores en los bloqueos de San Fernando, de un universo mayor a los 20 mil, considerando a los del sector social y privado, es una cifra que tristemente, no contiene.
Que significa entre otras cosas:
Que los productores ya están cansados de protestar, porque piensan que no va n a conseguir nada, o sea que han sido vencidos por el cansancio.
Que la mayor parte de esos productores están en la tercera edad, enfermos y sin fuerzas para protestar y pese a que de ahí son, ni sus hijos ni sus nietos, quieren participar en las manifestaciones.
O que simplemente no les interesa el tema, porque su situación económica está resuelta a través de su descendencia.
Eso el gobierno lo mira y bien que lo sabe… y aprovecha.
Además, hay un gran segmento de la población rural que recibe apoyos sociales del gobierno federal, que por ningún motivo, ni con el pensamiento, se quiere arriesgar a dejar recibir esos beneficios, pese a su carácter de universales y constitucionales.
Hay muchos motivos por los que los mismos productores, al no tomar parte en las manifestaciones, con su inmovilidad y silencio, le dan la razón al gobierno y echan por tierra los esfuerzos de sus hermanos de clase… esta es una de las razones, por las que no hay una solución a las exigencias de quienes necesitan producir y que les paguen lo justo, para que sus familias puedan llevar una vida digna.
Dicho en otras palabras, se necesita que los productores agrícolas dialoguen entre ellos, así como lo hacen en los tiempos políticos, que armen redes, comités de base, seccionales y todo lo que ya saben, pero en esta ocasión, que no sea para temas electorales, sino para defender su forma de vida y que el mismo gobierno los pueda ver con respeto, al darse cuenta que son capaces de organizarse.
Porque históricamente ha sido lo mismo, lo que confirma un principio que viene desde hace décadas: “la masa no piensa”, lo que significa que las multitudes no tienen esa capacidad y al no pensar, difícilmente pueden elegir su destino.
A mi no me crea; reflexiónelo usted mismo.






