El gerente de la COMAPA de San Fernando debe recibir las gracias por el tiempo que ha destinado a ese cargo y regresarse a Cd. Victoria, donde tiene su domicilio.
Llegó a San Fernando en medio de un entusiasta ambiente, donde los alegres boletines oficiales lo describieron como un experto en el tema del agua.
Y resultó un fraude.
Por algún compromiso de la alcaldesa VERÓNICA AGUIRRE DE LOS SANTOS entró a encabezar el organismo en diciembre de 2024 y desde entonces, según el decir de la mayor parte de la población, el servicio ha sido abruptamente mas deficiente que en años anteriores.
Esto, considerando que el problema del agua, no es nuevo en San Fernando y tampoco fácil.
Pero se complica mas cuando en lugar de poner como gerente a un Ingeniero, ponen a un Médico Veterinario Zootecnista, profesión que ostenta ÓSCAR GONZÁLEZ RÍOS, que tal vez como director del rastro municipal habría funcionado… pero ¿en la COMAPA?.
Vuelvo a lo mismo… ¿quién asesora a la alcaldesa VERÓNICA AGUIRRE y con que afán?.
Porque no se mira que sea con ganas de ayudarla; de ser así le habrían recomendado a una persona competente, porque sin duda que el gerente anterior MARCIAL GARCÍA GRACIA , que no tenia un titulo académico, era bastante más capaz a la hora de resolver los problemas.
Luego… tampoco le ayuda mucho a la alcaldesa, cuando en momentos de conflicto con pago de sueldos y otras prestaciones con los trabajadores, les dice que no hay dinero, porque lo poco que entra se lo lleva “la jefa”.
¿Es tan difícil entender que por lo complejo del puesto se requiere de una persona comprometida con la sociedad sanfernandense, que esté al pendiente 24/7?, como lo ofreció la alcaldesa al inicio de su mandato-.
Porque, ¿qué compromiso con San Fernando puede tener alguien que no es de aquí, que ni siquiera vive aquí con su familia?.
Lastimoso y preocupante que los intereses personales se encuentren por encima del bienestar de las familias y que la alcaldesa prefiera ceder oportunidades de empleos a gentes que no son de San Fernando y que solo lo miran como un botín.
Que por cierto, hay varios de estos.






